Quieren incorporar más de veinte parajes al ejido municipal de Añatuya

Quieren incorporar más de veinte parajes al ejido municipal de Añatuya
Son poblaciones que están vinculadas comercial y económicamente con la ciudad. Desde la oposición advierten que habrá derechos y obligaciones para los nuevos “vecinos”.
Impulsado por el bloque oficialista, ingresó en la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza mediante el cual se solicita –aunque no lo dice expresamente- la ampliación del ejido municipal de Añatuya, mediante la incorporación de más de veinte parajes como barrios de la ciudad.

Se trata de los parajes Suncho Pozo del Triunfo, Suncho Pozo Alto, Km 454, Simbol Bajo, El Quemado, Vinal Esquina, Pozo del Medio, Canal Melero, Llajta Mauca, Tiun Punco, Lote 58, Lote 47, La Telesita, Miel de Palo, Lote 29, Lote 38, Km 13, Km 11, Km 7, Coronel Barros, La India, La Pradera, Nasaló y Km 5.

De aprobarse esta medida, todos sus habitantes gozarían de los mismos derechos que los vecinos de la zona urbana, aunque falta resolver si tendrán idénticas obligaciones, ya que podrían acceder a los servicios que presta la comuna y a la vez asumir la responsabilidad de pago de las tasas por cada una de las prestaciones.

Desde el bloque Bases Populares explicaron que esta propuesta tiene como fundamento “los recientes estudios etnohistóricos, así como la evidencia arqueológica que han demostrado que la región Añatuya ha constituido una extensión preexistente a la conquista Española, y por ende a la instalación del ferrocarril, allá por el año 1890; por caso, el 40% de los asentamientos vecinales no urbanos tienen nomenclaturas toponímicas en lengua originaria, lo que denota que Añatuya ha sido siempre un territorio más extenso”.

También remarcaron “la gran movilidad económica en nuestro medio urbano, en gran parte se motoriza a través de los gastos que a diario efectúan hombres y mujeres provenientes de la interioridad territorial de Añatuya, y fueron esos asentamientos que impidieron la desaparición de esta ciudad cuando se levantó el ramal ferroviario en las décadas de 1980 y 1990”.

Desde el bloque Encuentro Cívico, el concejal Juan Sguario adelantó que estudiarán los fundamentos antes de un despacho, pero anticiparon que “existe toda la buena voluntad para acompañar este proyecto, aunque el tema es muy complejo y se debe contemplar lo que dicen la Carta Orgánica y la Constitución de la provincia, ya que estos lugares están establecidos como comunidades perfectamente identificadas y forman parte del territorio provincial”.

“Hay que contemplar un reempadronamiento de los habitantes, en caso de aprobarse debe existir una cesión desde la provincia al municipio y en ese caso hay que modificar la ley del ejido municipal”, explicó.

“Cuando se habla de derechos también se habla de obligaciones y debemos estar bien seguros que de aprobarse una ordenanza así, el municipio debe estar en condiciones para afrontar tamaña responsabilidad, y brindar los servicios tal cual reza el proyecto. Si se va a ayudar está bien, pero si esto implica una carga impositiva con un peso tributario negativo para los pequeños minifundistas, ya pierde todo sentido”, advirtió.

El proyecto pasó a la comisión especial legislativa para su tratamiento y augura desde ya un gran debate.

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