Si bien aún resta conseguir el financiamiento, en el gobierno local tienen un proyecto para instalar una máquina que convierte algunos tipos de residuos en gas o electricidad, que será distribuido entre sectores carenciados.
La iniciativa sanjuanina radica en hacer un gasificador modular para la obtención de hidrógeno y energía eléctrica. En pocas palabras, se trata de un gran contenedor que podrá recibir cantidades exactas de residuos de las actividades vitivinícolas, olivícolas y de elaboración de conservas. Todos estos desechos se dejan hasta que se descompongan, produciendo hidrógeno que luego puede ser convertido en energía eléctrica o gas metano (el que se envasa en garrafas).
El proyecto en total tiene un costo de 150.000 euros, de los cuales la Unión Europea podría pagar 135.000, el resto correría por cuenta del gobierno local que debería poner a andar la máquina en 3 años.
El 15 de agosto está previsto que el organizador del concurso difunda el nombre de los ganadores. Vera explicó que si San Juan no gana el financiamiento, seguirán presentando la propuesta a otras entidades.
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