Un proyecto del concejal del bloque Lealtad Peronista propone devolverle el nombre de Eva Perón a la Avenida Colón, rebautizada luego de la Revolución Libertadora, en 1955.
Sin embargo, en la sesión de ayer, los ediles aprobaron que la idea vuelva a ser debatida en la comisión de Educación y Cultura, renovando las esperanzas de cierta parte del justicialismo local.
De todas formas, dicha comisión no será fácil de sortear, no sólo porque tiene mayoría de concejales con origen radical, sino porque además los propios peronistas que la integran son cautelosos al manifestar su postura.
“Yo soy evitista, pero esto no se puede decidir de un día para otro”, expresó Ana Civitella, integrante del bloque oficialista.
La comisión de Educación y Cultura, que debe analizar el proyecto, la conforman, además de la nombrada Civitella, la radical Patricia Piersigilli, la edil de Integración Ciudadana Miriam Iantosca, Manuel Mendoza del FAP y Ramiro Villalba del FPV.
"El problema del proyecto es que no sólo los radicales lo rechazan; algunos peronistas, increíblemente, tampoco están de acuerdo”, explicó Luis Serra, autor de la iniciativa.
El argumento que esgrimen quienes se niegan al cambio de nombre a la Avenida es que ya existen otras calles en homenaje a la líder justicialista. De acuerdo a los registros que figuran en el área de catastro de la Municipalidad, el acceso a Cerri lleva el nombre de “Eva Duarte de Perón”. Otra calle en el barrio Maldonado se llama “María Eva Duarte” y, un dato que muchos desconocen es que está en proceso de tramitación bautizar con el nombre de “Paseo Evita” al camino La Carrindanga.
"Nuestra respuesta a esa excusa es que en Ingeniero White hay una calle que se llama San Martín y otra Belgrano y eso no impidió que dos calles céntricas de la ciudad se bauticen de la misma manera. Además, técnicamente no sería el mismo nombre ya que ninguna de las tres se llama ‘Avenida Eva Perón’", expresó Serra.
Por su parte, desde la Secretaría Legal y Técnica advirtieron que la Municipalidad debería hacerse responsable ante cualquier prejuicio que podría provocar la modificación al vecino frentista.
Uno de los problemas planteados es el cambio de chapa, pero el más conflictivo sería el cambio de documentación relacionada con el dominio de cada inmueble y el domicilio en el DNI.
“Ese no sería un inconveniente tan importante como aparenta. En las chapas puede aparecer el nombre de 'Eva Perón (ex Colón)' y se le puede otorgar al vecino un plazo de 10 años para realizar el trámite”, explicó el concejal, quien además agregó que “estos cambios son similares al de Cangallo por Perón en Buenos Aires durante la década del noventa. Nada grave puede pasar por un cambio de nombre en la calle. Y creo que si tanto se habla de Evita, debería tener un homenaje como corresponde: una avenida principal que lleve su nombre”, sentenció.
La arteria que en la actualidad une la plaza Rivadavia con la ruta 3 sur nació prácticamente con la ciudad, ya que era la calle que cruzaba la Fortaleza Protectora Argentina.
Hacia fines del siglo XIX, cuando comenzaron a abrirse los muros, tuvo su continuidad hacia el exterior. Llevó el nombre de Colón hasta 1952, año del fallecimiento de Evita, cuando el por entonces intendente, Norberto Arecco, con el respaldo del Concejo Deliberante, la rebautizó como Eva Perón, trasladando al descubridor de América a la actual calle Urquiza, que bordea el Paseo de las Esculturas.
Sin embargo, la denominación duró sólo tres años. En 1955, un golpe de estado encabezado por el Almirante Isaac Rojas y el General Pedro Eugenio Aramburu derrocaba al gobierno de Juan Domingo Perón, cuando transcurrían 3 años de su segundo mandato y eliminaba cualquier vestigio del movimiento popular, entre ellos el nombre de la avenida, que volvería a denominarse tal como se la conoce en la actualidad.


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