La comuna lo quiere para colectar ramas y residuos de obras, hasta rellenar el hueco que dejó su explotación comercial ilícita. El propietario donó el predio de Monte Grande sur y el HCD aprobó su uso para el fin. Desde el PRO aducen que debería cobrarse un impuesto por su uso. Mientras, la comuna gestiona con Acumar para poder disponer escombro.
Se trata de un espacio ubicado en la intersección de Maipú y Ventura Ávila, en el barrio La Victoria, que fue clausurado hace poco más de cuatro años por orden del juez federal quilmeño Luis Armella, en el marco de la causa que lo tenía como responsable del saneamiento de la Cuenca Matanza-Riachuelo, función que le compete a la Autoridad de la Cuenca Matanza-Riachuelo (Acumar), con quién la Municipalidad está en tratativas para instalar el dispositivo.
Los Ecopuntos son espacios preparados para recibir tanto los residuos de la recolección formal como los inherentes a la recolección informal. Tendrán las funciones de recepción, control y pesaje, clasificación y tratamiento de fracciones de los desechos como paso previo a la disposición final. De esta manera se optimiza el sistema municipal de gestión de residuos sólidos urbanos y reducen los basurales clandestinos a cielo abierto.
Pero la polémica surgió el lunes, en el marco de una sesión extraordinaria del Honorable Concejo Deliberante (HCD) local, donde fue aprobado el expediente 17953/11 que asienta la donación. El concejal opositor, Evert Van Toorem, del PRO, propuso modificar un artículo para que las empresas de volquetes del distrito paguen una tasa especial por desechar allí lo que recogen de demoliciones y deforestaciones.
La moción fue rechazada pero en diálogo con LA TERCERA el dirigente recaló en que podría volver a discutirse a través de una nueva ordenanza. “De contar con un guiño del Ejecutivo, pondríamos nuestros equipos técnicos a abalizar cómo implementar esa tasa. Lo recaudado podría destinarse a construir viviendas sociales o la seguridad ciudadana”, acotó.
Por su parte, el funcionario municipal que estuvo al frente de las conversaciones que dieron con la cesión del campo, explicó a este periódico que la idea es construir el Ecopunto para que en un estimado de “diez años, la comuna recupere un pulmón verde de casi 5 hectáreas, otra cosa no se puede hacer allí”, aclaró. A su vez, aclaró que las conversaciones con Acumar avanzaron pero faltaba un predio de este tipo para cerrarlas.
Una historia (de tierra) negra
En derredor de la tosquera hubo muchas idas y vueltas, hasta cruces judiciales. Sus inversores pretendían iniciar en 2006 la construcción de un centro turístico de pesca y recreación, denominado cantera Marina Monte Grande. Sobre esas parcelas, el Departamento de Obras Particulares de la Municipalidad local había decretado la paralización de las obras a raíz de la extracción de tierra ‘tosca’, según se adujo, con fines comerciales que están prohibidos por ley provincial. La cava llegó a superar los 15 metros de profundidad, por lo que fue clausurada en 2009.
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