Falta definir el cruce de la arteria con las vías del tren y el nudo de maniobras del ferrocarril. El tema se decidirá en Buenos Aires.
La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza estima que las obras de apertura de la avenida Godoy Cruz estarán listas en noviembre.
Así lo comentó ayer el intendente Víctor Fayad, aunque admitió que hay situaciones técnicas que todavía deben resolverse. Son las relativas al cruce con instalaciones ferroviarias.
La conexión de Godoy Cruz hacia el oeste y su unión con Roque Sáenz Peña, traerá un alivio en la conectividad vehicular actual entre el este y el oeste de la ciudad, con pocas calles para esa vinculación, a excepción de Coronel Plaza y Las Heras.
La vinculación tiene una extensión de unos 500 metros, y se está haciendo a nivel, a pesar del pedido de los gremios ferroviarios de que se efectuara por medio de un viaducto o bajo tierra.
Hasta ahora la obra -que ejecuta la empresa Cartellone, con Ceosa como subcontratista- no llega a la zona donde se encuentra las vías, un nudo de maniobras y en los costados, los talleres de reparación de locomotoras.
La secretaria de Infraestructura del municipio, ingeniera Laura Profili, explicó que el trabajo de apertura tiene 2 tramos de realización. Una primera parte que va desde calle Perú hasta los rieles, y la siguiente, desde este último punto hasta llegar a Tiburcio Benegas, es decir, a la unión con Sáenz Peña.
La funcionaria indicó que este momento están en estudio 2 variantes para atravesar el equipamiento ferroviario, y esas alternativas se analizan en la Administración de Infraestructura Ferroviaria Sociedad del Estado (ADIF).
“Cuando se sepa cuál es la opción más conveniente, se avanzará”, dijo la técnica. De todos modos, la obra no es municipal, aunque el municipio ejerce el control técnico del proyecto, junto con el Ministerio de Transporte de la Nación.
Hasta el momento se ha avanzado en el sector mencionado, de unos 250 metros. Se ha producido el movimiento de tierra y la nivelación del terreno, y pronto se procederá a colocar la sub base y la base que se construirá en hormigón armado.
La calzada tendrá un ancho total de 15 metros y las veredas 7,5 m, conservándose el actual ancho de Godoy Cruz y la línea de construcción. Fayad afirmó que la iniciativa contempla respetar la vía de servicio y la que utilizará el Metrotranvía en su proyectada extensión a Las Heras.
Pero, Carlos Sosa, secretario en Cuyo de la Unión Ferroviaria, mantiene la preocupación que exhibió desde el principio de la obra. Defendió la operación ferroviaria que se realiza en las 4 naves que están al costado de la calle, donde se reparan y mantienen locomotoras de la ex línea San Martín y del Sarmiento, con una ocupación de 180 personas.
“No nos oponemos a esta obra, pero no queremos que se haga a riesgo de ser una opción peligrosa porque pondrá en contacto al tránsito vehicular con el tren, y más pensando en el Metrotranvía”, sostuvo el dirigente.
Y advirtió que los talleres deben ser preservados para construir allí un polo metalmecánico. Repitió que “el gremio tiene el temor de una relocalización de las instalaciones para desarrollar un negocio inmobiliario.
Sin embargo, tenemos la promesa del ministro (Florencio) Randazzo (del Interior y Transporte) de que eso no ocurrirá”, acotó.
El dirigente vecinal Luis Duarte ponderó la obra. “Es necesaria por el congestionamiento vehicular de la zona, que se agravará cuando se habiliten las 1.004 viviendas que por plan Procrear se están haciendo en Suipacha y Tiburcio Benegas”.

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