El quiebre del bloque del FCyS por la interna radical obligó a suspender la Convención

Las peleas internas por las diferencias de criterios para encarar la continuidad de la sesión preparatoria hicieron que, para evitar nuevos enfrentamientos internos, se trasladen al partido y se suspenda el debate previsto para mañana. Duros cruces de reproches.
Después del 13 de marzo nada fue igual en el Frente Cívico y Social, y las consecuencias de la derrota a manos del Frente para la Victoria todavía se sienten en cada determinación que toma el aún hoy oficialismo.

Por ejemplo, el bloque del FCyS de la Cámara de Diputados ayer estuvo sin rumbo, y según trascendió, la postura de no dar quórum no habría respondido a una estrategia consensuada, sino a que al momento de sonar el tercer timbrazo llamando al recinto no había acuerdo.

Entonces, el ala conciliadora que quería seguir en la línea de dialogar con el Interbloque Peronista, recriminó duramente el costo político de ser los causantes ante la opinión pública de haber frustrado la elección de autoridades.

Por su parte, los más duros reiteraron sus serias dudas sobre la posibilidad que Luis Barrionuevo se presente y que vote al Interbloque, y usaron ese argumento para sostener el faltazo.

Sumado a ello, el bloque no habría tenido la seguridad del acompañamiento del diputado de la CPR José “Chichí” Sosa, quien puso como condición para bajar a sesionar que el FCyS tenga la totalidad de diputados sentados, y anticipó que recién ahí iba a decidir si votaba a Renato Gigantino o se abstenía, como era el mandato de su línea interna.

En medio de reproches de grueso tenor y empantanados, la comisión de enlace con el Interbloque renunció, cosa que lo confirmó Marita Colombo a Radio Unión al afirmar que “hicimos un intento, no tuvimos éxito, pero no significa que otros no puedan tenerlo”, aunque fue excéptica sobre la posibilidad de reestablecer las conversaciones con la oposición para una conducción compartida.

Mientras tanto, la bancada sigue acéfala tras la renuncia de Juan Pablo Millán como presidente, y por ahora ningún legislador frentista quiere asumir.

Se discutió mucho sobre los beneficios y perjuicios de extender la elección de autoridades, cuando se tienen claras señales que las cartas están echadas a favor del Interbloque.

La primera consecuencia de la diáspora y la falta de rumbo es que, para evitar mayores quiebres y pase de facturas en la Convención convocada para mañana, lo mejor sería suspenderla hasta acomodar las cargas. Esta actitud de focalizarse en la interna radical generó el profundo malestar de otros miembros frentistas, que habría advertido seriamente que en caso de seguir en el mismo errático camino, en cualquier momento se despegarían del bloque.

Comentá la nota