“Queremos modificar el sistema de asignación de lotes y viviendas que hay en San Martín”

“Queremos modificar el sistema de asignación de lotes y viviendas que hay en San Martín”
En una entrevista con La Mañana de Neuquén, el intendente Juan Carlos Fernández defendió la implementación de un sistema amplio para los futuros loteos y casas que no cree guetos como en la actualidad.

El intendente de esta ciudad, Juan Carlos Fernández, mantuvo una entrevista con La Mañana de Neuquén en la que ratificó su posición de no permitir que se consoliden las tomas, su anuncio de que el Municipio busca modificar el sistema de asignación de lotes y el convencimiento de que la oposición y distintos actores políticos procuran perjudicar la acción de su gobierno.

De todas formas, reconoció que la falta de trabajo y la necesidad de una vivienda son los dos problemas sociales más graves por los que atraviesa su gestión, razón por la cual no cesan los intentos para encontrar una salida a un conflicto que late en las puertas de la comuna.

La charla con este diario, donde Fernández habló de todo, se desarrolló en la Sala de Situación del Municipio, lugar en el que prefiere trabajar porque en el despacho privado –confiesa– “me siento alejado de las personas”.

¿Cuál es la posición del Ejecutivo respecto de las tomas de tierras en reclamo de una solución habitacional que, según afirman quienes están en el lugar, hace años esperan?

Nosotros no vamos a consolidar las tomas, no vamos a llevar los servicios, como agua y luz, y vamos a insistir en que se debe respetar la forma institucional de acceso a la tierra y la vivienda. Por eso no vamos a avalar otra metodología que termine con lo que vienen haciendo unas 1.900 familias que esperan su turno para eso y respetan las normas establecidas. Esta posición es la que le di a conocer al juez que interviene en la causa, a la vez que le dije que el problema se va a solucionar, pero no a corto plazo. Entendemos que deben ser reubicados en otro lugar, pero nada es mágico, que la gente deje ese lugar va a llevar tiempo. Esto no es una película en donde todo pasa en dos horas.

¿El Municipio tiene una idea de cuántas familias están en las tomas y cuál es su situación particular?

En total son 83 familias, de las cuales no todas duermen allí, sino que algunas pasan el día y a la noche van a otro lado. De todas formas, todos deben respetar las normas. Sin embargo, entendemos que debemos tener un registro local que nos permita cruzar información y eso es lo que estamos haciendo. Además, vamos a modificar el sistema de entrega de lotes: ya no será dando mayor puntaje al que, por ejemplo, tenía más hijos, al que tenía hijo con discapacidad o a madres solteras o desocupados. Eso no puede ser así porque se constituyen barrios de un sesgo social determinado, y eso no es posible en una sociedad integrada, si no constituimos guetos, de desocupados, el de los ancianos, el de los comerciantes.

¿Cuál será la prioridad?

Por eso queremos modificar el sistema de asignación de lotes y viviendas. En primer lugar, poner un piso en años de residencia y a partir de allí por sorteo por grupos etarios; por caso, un porcentaje en ese barrio para adultos mayores. Todo por sorteo y mezclados, para formar un barrio.

¿Ahora se habla de lotes y no de casas?

Es lo que nos piden, y no significa que el Estado se desligue de la vivienda.

Quizás sea porque se cree que tener un lote es más sencillo que una casa. Teniendo la tierra, mucha gente piensa en levantar algo donde vivir. ¿Es así?

Puede ser; pero también es una falacia, porque si uno va a Chacra 28 ve que de los 218 lotes, hay no más de 100 lotes ocupados sobre 218. Y esa gente también dijo que quería un lote, pero es verdad que no pueden pagarlo y además encarar la construcción. Lo que digo es que el tema es muy complejo y que hay que analizarlo desde todas sus aristas.

¿Cree que las acciones que derivaron en esta toma fueron preparadas de antemano?

Creo que hay gente que las fogonea, como se hizo con otros conflictos que existieron desde que yo estoy en el Gobierno, con la presencia en distintos casos de cuadros políticos, dirigentes sindicales, que participan de una toma, cosa que llama la atención.

Pero las necesidades de vivienda existen, ¿no?

Claro que sí, y es real y acuciante. El problema de esta actitud es que se sabe cómo comienza y no cómo termina, porque estas tres o cuatro personas que incentivan después pierden el control de las cosas, porque lo único que buscan es el deterioro del Gobierno, no trepidan en incentivar cualquier cosa con tal de limarnos. Esto no significa que la necesidad no sea real y sabemos que hay situaciones desesperantes de gente que no puede volver donde estaba porque ya no podían estar allí.

Repito, no vamos a consolidar la toma, pero tampoco vamos a criminalizar el reclamo social, ni avalar que se los saque de mala manera porque genera un mal antecedente como sociedad.

Mire, nosotros hemos tomado a Bariloche en muchos casos como lo que no hay que hacer, ya sea desde lo urbanístico como desde lo social.

¿El Ejecutivo no sabía que esto iba a pasar?

Quince días antes supimos que había en algunos lugares: por ejemplo, en Chacra IV estaban construyendo algunos panales y que eran para ocupar algunos terrenos. Cuando indagamos más nos cambiaron la información. Incluso quince días antes advertimos a la Policía provincial porque pensamos que iban a ser tierras provinciales o municipales y se estuvo patrullando.

¿Cuál es la salida que se propone desde la comuna?

Nuestra intención es ver cuáles son todas las tierras municipales que hay, fijarse las de mayor valor y que puedan tener interés inmobiliario, ponerlas a la venta y con ese recurso comprar suelos urbanizables –que no es lo mismo que tierra, porque tierra hay pero no tienen servicios– y allí avanzar en las soluciones.

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