El gobernador Gildo Insfrán después de 16 años de gestión y de ser duramente criticado por el manejo discrecional, los sobreprecios y retornos obligatorios en la adjudicación de las millonarias obras públicas, que se distribuyen exclusivamente en un minúsculo y privilegiado grupo de "empresarios funcionarios", sorprendió a propios y extraños cuando en Pirané afirmó "no queremos empresarios de la construcción ricos y ladrilleros pobres".
El mandatario tras doctorear sobre la globalización de la economía y la crisis financiera internacional e intentar relatar los acontecimientos críticos de la Unión Europea, de EEUU y elogiar la política Kirchnerista, por fin parece haberse dado cuenta que en Formosa -gracias "al modelo"- hay "empresarios-funcionarios" multimillonarios y ladrilleros pobres.
LOS EMPRESARIOS TIENEN QUE GANAR UN POCO MENOS
Insfrán no se quedó ahí, y fue por más, y les pidió a los empresarios a quienes ellos mismos le fijan los precios, sobreprecios y retornos de cada una de las obras que les adjudican arbitrariamente: "que ganen un poquito menos, para socializar un poco mas".
Les pidió a los empresarios y proveedores amigos que no tomen de mal modo su enunciación ni se asusten. "Nosotros no somos ni de izquierda ni de derecha" somos peronistas y por eso -después de 16 años de gobierno- les pido a los grandes empresarios que no se asusten pero sí tienen que entender que ellos tienen que colaborar más, ganando un poquito menos para tener el modo de distribuir también hacia abajo", subrayó.
A modo de ejemplo, dijo que las grandes empresas -que no existe ninguna en Formosa- solamente necesitan de infraestructura y de las condiciones para poder producir porque ya tienen el mercado mientras que en el caso de las pequeñas y medianas necesitan de otras cosas más como el capital, la capacitación, necesitan asociarse para hacer escala y poder competir.
PERVERSOS
Mencionó el caso de los ladrilleros que terminaban de quemar los ladrillos en sus hornos y no los podían vender hasta que aparecía el especulador carente de generosidad que se abusaba de las necesidades y urgencias de los trabajadores pagándoles el precio que a ellos se les ocurría.
Después de 16 años de gobierno, de haber centrado su gestión en la generación compulsiva de obras publicas, logrando la inversión nacional en miles de millones de pesos para este rubro que fue "prolija y privilegiadamente" distribuida en un pequeño grupo de empresarios amigos del poder y funcionarios devenidos a empresarios y otros que cumplen ambas funciones la de empresarios-funcionarios, no es un dato menor y de aliento para los pocos ladrilleros que lograron sobrevivir, que en los pocos meses de gestión que le queda de este mandato, el primer mandatario los pueda a llegar a tener en cuenta, y pueda aconsejar a STELLA MARIS MANZUR, Jorge Ibañez y a sus amigos funcionarios empresarios, de que compren a los ladrilleros locales y no los ladrillos cerámicos industriales que traen de otras provincias, como lo vienen haciendo desde hace más de una década.
Por otra parte, Insfrán contradictoriamente elogió "el modelo", asegurando que aquí existe un proyecto en marcha basado en una planificación responsable ajustada a la cual se encara cada emprendimiento y se fortalece la infraestructura económica y social para promover el desarrollo integral de los formoseños, lo que deja pendiente la natural pregunta ¿y porque no lo hicieron antes?. Porque de entrada no privilegiaron a los ladrilleros y madereros formoseños?. Que parte del modelo los excluyó durante sus 4 gestiones?.
Al referirse al nuevo local de la firma Yanqui Chango Más y a la frustrada inauguración del nuevo hotel casino Haward Johnson de capital colombiano, Insfrán también aclaró que el gobierno que conduce no está en contra de los que vienen a invertir "pero nuestro modelo pretende que aquel que estuvo siempre tenga la igualdad de posibilidades y ser parte y artífice de su propio destino y no instrumento de la ambición de nadie".
TABANOS
Los críticos "esos van a existir siempre", y también importan en la política porque son como los tábanos que pican y movilizan la gestión.
"Bueno, imaginémonos que estos críticos son los tábanos. No les vamos a pedir que vengan a construir porque sirven para "picanearnos", para molestarnos, para que nosotros tengamos más fuerzas para realizar más.
"Es muy fácil la tarea de aquellos que desde algún café o desde un micrófono solucionan todos los problemas y, como estamos en una época electoral, ofrecen el oro y el moro", reflexionó mencionando, además, a "aquellos que nunca estuvieron en esto y también vienen a querer darnos clases".
Al asegurar que "No queremos empresarios de la construcción ricos y ladrilleros pobres", también insistió en que su objetivo consiste en que el costo final se vea reflejado en todos los eslabones de la cadena productiva.



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