Quería ser candidato del bruerismo y ahora le promete votos a Panella

Cuando el slogan “Herrera Va” comenzó a sonar en el mundillo, desde este medio advertimos que de fondo se escondía un mensaje ambiguo: ¿A dónde va realmente este funcionario municipal?. Luego del reciente cierre de listas, algo se confirmó, al menos dentro del bruerismo, el funcionario no va para atrás ni para adelante.
Es que el director de Programas Solidarios de la municipalidad de La Plata, Rubén Herrera, quedó fuera de la compulsa electoral una vez más, tal y como lo adelantáramos a mediados de diciembre del año pasado.

Como s esto fuera poco, luego de una dura gresca familiar, el funcionario tuvo que enfrentar una situación bastante bochornosa. Primero les sacó los contratos a buena parte de sus consanguíneos, luego, cuando intentó levantarlos nuevamente, fracasó en el intento.

Recordemos que Herrera tenía contratados a sus hijos, a su nuera, a su yerno e incluso a su hermano. Tras este incidente, este último, de nombre Carlos, decidió pegar el saltazo en forma pública y definitiva para acompañar el proyecto del candidato a intendente de la Unión Cívica Radical, Sergio Panella.

De todas formas, aclaramos que la familia Herrera siempre estuvo vinculada al radicalismo e, incluso, en las últimas internas partidarias, colaboró con el panellismo. Ahora, con un pié en cada plato y tratando de conservar alguna que otra cuota de poder, Rubén Herrera le prometió a Panella cien votos para las primarias de agosto.

Suponiendo que la agrupación Concertación Platense que él encabeza tenga la capacidad para movilizar ese guarismo de sufragios, vale preguntarse: ¿Serán de origen radical o de raigambre bruerista?.

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