Le quemaron tres vehículos a un joven empresario en su casa

Le quemaron tres vehículos a un joven empresario en su casa
Un joven empresario de la construcción fue víctima ayer a la madrugada de un nuevo ataque contra su propiedad. Le prendieron fuego a un Volkswagen Vento y una Toyota Hilux que permanecían estacionadas dentro del patio de su casa en Pedro Zanni 155. Dos semanas atrás ya le habían incendiado una camioneta Toyota Hilux, estacionada en la vereda.

El empresario de la construcción Cristian Espiga (29) y su familia ayer a la madrugada fueron nuevamente víctimas de un ataque en su propiedad.

El hombre tiene a su cargo dos importantes obras de construcción para firmas automotrices en la ciudad. Ayer, mientras dormía con su mujer y sus hijos en su vivienda de Pedro Zanni 155 del sector Petroleros Privados en el barrio Próspero Palazzo, escuchó un ruido y cuando salió sus dos vehículos ya ardían en llamas.

Dos semanas atrás había sido víctima de un similar ataque. En esa oportunidad le incendiaron de manera intencional una Toyota Hilux que tenía estacionada en la vereda de su casa. Pensó que se había tratado de un ataque al azar, de algún joven alcoholizado o pirómano. Pero después de los ataques de la víspera considera que directamente están dirigidos a su persona, ensañándose con sus bienes. En dos semanas ya le quemaron tres modernos vehículos.

El atentado de ayer en el que intervino personal de la Seccional Mosconi y de Bomberos Voluntarios del Destacamento 2 de Kilómetro 8 ocurrió pasadas las 3 de la madrugada y las llamas que dañaron el Volkswagen Vento estacionado en el patio, alcanzaron a otra camioneta Toyota Hilux.

Espiga escuchó los ruidos, pero cuando salió ya los atacantes se habían marchado. Dice que utilizaron bidones de nafta para incendiar el Vento y la parte trasera de una Hilux. Una vecina le contó a Diario Patagónico que mientras dormía sintió una explosión. La mujer creyó que soñaba, pero cuando escuchó la segunda explosión se dio cuenta de que sus vecinos estaban en problemas.

“Espié y vi las llamas; con el deshabillé salí, agarré la manguera y empecé a tirar agua” contó la mujer que reside desde 1982 en un lugar que dice antes era muy tranquilo.

Espiga intentó apagar el fuego que consumía sus vehículos: un Volkswagen Vento -dominio LYY 365- y una Toyota Hilux –patente MDJ 042-. Y su mujer junto a sus hijos, un bebé y una nena de 7 años debieron buscar resguardo de las llamas en la vereda de enfrente del domicilio. La familia vivió momentos de mucha angustia. Las llamas superaban los dos metros de altura y atentaban contra las viviendas lindantes, el quincho de una casa vecina y otra propiedad ubicada en la parte de atrás.

Dos semanas antes le habían incendiado una Toyota Hilux –patente LXO 701- que todavía permanece en la vereda de la casa, con las secuelas del fuego.

Espiga le contó a este diario que él no tiene problemas con nadie, que sólo se dedica a trabajar con mucho esfuerzo y dedicación todos los días para tener lo que tiene. Cree que el atacante sabe todos los movimientos de la vivienda e incluso ingresó hasta el patio de su casa para prender fuego los autos con nafta, por lo que ahora sólo piensa en cómo hacer para resguardar a su familia.

Ayer, luego del ataque y con mucha impotencia por las pérdidas sufridas volvió a trabajar en las obras que tiene a su cargo donde muchas cosas dependen de su capacidad. Evidentemente cree que los ataques son provocados por alguien que se ha ensañado con él, y al no tener problemas con nadie, solo sospecha de un ex empleado con el que concluyó la relación laboral hace dos meses.

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