Ahora actuaron en Villa Montoro y El Mondongo
Un raid interminable, una ola que avanza fuerte, siempre de madrugada, y barre tanto con viejos modelos como con los de alta gama. Los ataques de los quemacoches no tienen freno y ya generan miedo entre vecinos de diferentes barrios de la Ciudad. El último golpe fue doble y se registró ayer: un caso en 120 entre 99 y 600 de Villa Montoro, donde las llamas destrozaron un Renault 12; y otro en 71 entre 116 y 117, donde el blanco fue un Ford Coupe Taunus con tanque de gas. El martes, por caso, los quemacoches dejaron su huella de tizne en Tolosa. Concretamente, fue sobre un Ford Falcon que estaba estacionado en 10 entre 521 y 522 y que, por los efectos del fuego, quedó totalmente inutilizado. Como el resto de los episodios incendiarios que destruyen vehículos, ese y los dos casos que se registraron ayer ocurrieron de madrugada. “Estaba durmiendo y sentimos olor”, contó el vecino dueño de la Coupe Taunus que ardió en 71 entre 116 y 117. Fue entonces que se dirigió hacia la puerta de ingreso a la vivienda y al abrirla encontró el vehículo completamente en llamas. “Lo primero que hice fue llamar a los bomberos, pero no salí porque tenía GNC”, recordó. NO PARAN Los dos casos de ayer se suman a una larga lista de episodios. En la edición de EL DIA del martes se reflejó una noticia similar: un modelo utilitario fue incendiado en la puerta de la casa de su propietario, donde estaba estacionado, en 139 entre 46 y 47 - San Carlos -. Ese caso se produjo en las primeras horas de la madrugada del lunes último y también alcanzó a ser visto por un vecino que a esa hora miraba televisión en su domicilio, sintió un fuerte olor a nafta y al asomarse por la ventana vio el llamativo espectáculo de Fiat Fiorino prendiéndose fuego. El vehículo terminó destruido. El accionar de los quemacoches es un delito que se repite con inusitada frecuencia en la Región y no hay barrio que escape de esos ataques. Los propietarios de autos que pasan la noche fuera de la protección de una cochera tienen cada vez más temor de dejarlos afuera.
Comentá la nota