Quejas vecinales por falta de pasos públicos en los balnearios de sur

Quejas vecinales por falta de pasos públicos en los balnearios de sur
En el sector costero sur de la ciudad, desde Waikiki hasta Playa Serena, hay seis bajadas públicas hacia la playa. Y, en el Complejo Punta Mogotes, existen otras tres. Aunque los vecinos se quejan por la falta de accesos libres hasta la arena, los concesionarios se amparan en la flexibilidad de la ley que varía de acuerdo a cada sector.
En La Serena, sector demarcado por el Partenón, existe una bajada peatonal en malas condiciones pero unos 200 metros más adelante (ubicándose de sur a norte), entre Tamarindo y un sector privado carente de nombre pero alambrado, hay una escalera de cemento que conduce hasta la arena. Si bien los pastizales son altos, el acceso a la playa es posible para los caminantes, no así para quienes deban trasladarse en sillas de ruedas o transportar a algún bebé en su carrito.

Luego se sucede un amplio sector -más de la mitad del mismo se encuentra alambrado- perteneciente a Azul Pro, que presentó expedientes para el desarrollo de un emprendimiento. Justamente, sobre el alambrado aparece un cartel que pide "Cuidemos nuestro espacio público".

Después de eso -siempre en dirección sur-norte- se suceden los balnearios privados El Chiringo; El Balcón al Sur; Rilancó -aquí existe otro paso peatonal público-; Personal Peralta Ramos; Piedra Marina; El Taino; Abracadabra; La Caseta; Mirador 9; El Alfar -aquí también funciona otro paso peatonal público-; Bosques del Faro Villa; La Reserva y el camping municipal, con otro paso a la vera del arroyo Corrientes.

Finalmente, se ubican La Morocha; Nikki Beach; Arena Beach (estos tres balnearios con bajada para 4x4); El Balcón; Horizonte -con otro paso peatonal público- y el faro. Una vez pasado el Aquarium, funciona Honu Beach, Marbella -con otro paso peatonal-; Play Beach, Guillermo, Mariano y Mar y Pesca. Entre estos dos últimos balnearios hay otro paso peatonal habilitado.

Quejas

El problema no es nuevo. Desde hace varios años, vecinos de La Serena y San Jacinto protestan por la ausencia de políticas municipales para mejorar la calidad de vida en ese sector de la ciudad.

"Todos los años tenemos el mismo problema -dijo Jorge, vecino de La Serena-, no podemos bajar a la playa libremente viviendo a dos cuadras de distancia".

En su opinión, la Municipalidad no "toma cartas en el asunto, porque nos mandan a hablar con uno y con otro, pero nunca podemos hablar con el dueño de este sector que son los Peralta Ramos, y siempre terminamos hablando con el capataz y nunca nos dan una solución".

"¿Acaso la playa es privada, quién compró la arena? -se preguntó el vecino, que habita en el sector desde hace 11 años-, porque no sólo no tenemos bajadas públicas, sino que tampoco tenemos acceso a esas playas y en esta zona casi no existen las playas públicas".

Una de las pocas bajadas públicas estaba ubicada en el Partenón, justo a la altura de la entrada al barrio La Serena, pero "una sudestada arrasó con la escalera y entonces, ante el peligro que algún auto se meta por ahí, decidieron cerrarla". Actualmente, con cuidado, la pendiente se puede bajar caminando.

La ex presidente de la sociedad de fomento de La Serena, Graciela Troncoso, se quejó porque "nosotros nos cansamos de hacer manifestaciones, cortes de ruta, quejas en la Municipalidad y nadie nos hizo caso".

"Hace años -dijo- que pedimos que habiliten más pasos públicos para que podamos bajar a la playa. Lo mismo pasó con las obras de defensa costera: nos tuvieron 10 años esperando para hacerlas, porque había que ver qué decían los informes ambientales".

Otra queja se refirió a "la proliferación de alambrados en las playas, es como una privatización, porque no tiene acceso nadie. Además, no sabemos qué va a pasar con ese predio -el comprendido entre los balnearios Tamarindo y El Chiringo-, que ni siquiera tiene nombre, sólo alambre".

El concesionario de un balneario cercano al Alfar, que pidió anonimato, aseguró que "nosotros cumplimos con lo que dice la ley, los pasos están de acuerdo a lo que manda la ley".

Norte

La falta de pasos peatonales también se repite al norte de Waikiki, ya que en el complejo de Punta Mogotes sólo funcionan tres: dos en cada extremo del sector y otro en el medio. Aunque parece que la problemática es menor en esa área ya que los controles no son tan estrictos.

"Un auto, sino tiene cochera no pasa, pero peatones pueden pasar. No somos tan canutos", dijo un cuidador de uno de los balnearios del sector.

Otro de los porteros de un balneario ubicado en el centro del sector, aseguró que "no hay mucha restricciones con la gente, caminando pasan. Los autos, únicamente los que tienen cochera".

De acuerdo a un decreto provincial, desde Horizonte (pegado al faro) hasta Acantilados debería haber once pasos peatonales habilitados. En la actualidad, hay siete en funcionamiento.

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