El problema de la falta de presión de agua se ha convertido en una de las preocupaciones más serias en los barrios. El problema se viene advirtiendo en los últimos años, pero se acentuó con el cierre de algunos pozos por el problema del arsénico.
En este caso, las quejas llegaron desde el barrio Ferroviario, en donde denunciaron que bañarse es casi imposible desde la clausura del pozo de Vuelta de Obligado y General Paz. "La presión en el barrio es muy baja y el problema tiene más de cuatro años", se quejó Myrian D´Anunzio, presidenta de la sociedad de fomento del lugar.
"En los primeros dos años, era baja en verano pero desde hace dos y pico el problema se mantiene siempre. En Obras Sanitarias nos dicen que la red no alcanza a abastecer a todos", explicó.
Más grave
La situación, admitió D´Anunzio, se acentuó en el último tiempo. "Desde el cierre del pozo hubo días que no hubo agua y ahora tenemos, pero la presión no alcanza para bañarse", dijo la dirigente de un barrio en el que viven alrededor de 250 familias.
El problema afecta a órganos vitales de la zona. "En la unidad sanitaria no tenían ni para lavarse las manos los médicos porque la conexión venía de la casa de un vecino, luego instalaron una bomba elevadora de agua, pero el problema seguía", contó.
"Finalmente conectaron la red, pero la situación no es buena como en el resto del barrio", terminó.
Comentá la nota