Quejas por tránsito en Bernal

Quejas por tránsito en Bernal
La nueva modalidad de estacionamiento es la de ubicar los autos en las dársenas de giro que están sobre la Avenida San Martín, como la que se usa para salir de la única barrera que hoy está en funcionamiento: la del paso Espora-Avellaneda

El tránsito en Bernal debe ser de los más complicados y caóticos del distrito. Sumado a las pocas vías de comunicación entre el este y el oeste (y más por estos días que solamente funciona una sola barrera -la de Ramella está en reparación- de las apenas dos que hay), está el problema de estacionamiento, ya que los automovilistas no tiene prurito en dejar sus autos en los lugares que se les ocurre, incluso en los que está prohibido. Tal es así, que la nueva moda de estacionamiento es la de ubicar los autos en las dársenas de giro que están sobre la Avenida San Martín, como la que se usa para salir de la única barrera hoy en funcionamiento: la del paso Espora-Avellaneda. Así las cosas, es muy común ver autos parados en la que está sobre Castro Barros y especialmente en las dos siguientes: la de 25 de Mayo y la de la barrera. En la de 25 de Mayo, frente a la estación y a un par de sucursales bancarias, es ya un uso y costumbre para inescrupulosos automovilistas estacionar su auto allí, ya que muchos se cruzan para realizar trámites bancarios o bien, se dirigen al centro comercial de la calle 9 de Julio. En tanto, en la dársena de la barrera pareciera que los estacionamientos son fijos, debido a que suelen verse autos habitués al lugar. El grave problema en este lugar es que el tránsito en la cruce de vías de Espora-Avellaneda se multiplicó por el cierre momentáneo de la paso a nivel de Ramella (estaría pronto a rehabilitarse) y esos autos estacionados no hacen más que congestionar y generar colas en la barrera (y sobre las vías), ya que se dos carriles para retomar hacia Bernal Centro o proseguir hacia el oeste por Ameghino, queda reducido a uno. En tanto, dos de las calles más transitadas de Bernal, como los son Belgrano y Crámer, están cada vez más complicadas por los autos estacionados. En el caso de la céntrica Belgrano, la doble (hasta de ambas manos) es ya algo normal y salvo cuando se hacen los controles esporádicos (la semana pasada hubo uno), es una odisea circular por el lugar, especialmente entre Don Bosco y 25 de Mayo. Incluso, muchos automovilistas optan por parase en doble en fila frente a un lugar permitido para estacionar junto al cordón. Por otro lado está la avenida Crámer, en la que, además de ser bastante angosta y ultratransitada, cada vez se ven más autos estacionados sobre ambas manos, prácticamente a lo largo de toda su longitud y especialmente entre Güemes y La Paz (unas 7 cuadras) y sobre todo, entre Ramella y Tacuarí. Encima por allí circulan dos líneas de colectivos (la 324 y la 263), lo que complica más la cosa. Ah!, estacionar sobre dicha arteria supuestamente está prohibido, sin embargo muchos hace caso omiso a la norma de tránsito.

Sin control en el centro ni en Villa Crámer

Tanto vecinos y comerciantes de Bernal Centro como de Villa Crámer manifestaron su preocupación y enojo por estas cuestiones. "No es que hay falta de control de tránsito. Directamente, es ausencia de control. Es increíble la impunidad con la que se manejan los automovilistas, que dejan los coches donde se les da la gana sin importarles el auto que dejan obstruido", comentó un comerciante de la calle Belgrano. "La zona creció mucho, igual que la cantidad de autos. Cada vez es más difícil circular por Crámer, ya que esta cuadra (la que está entre Ramella y Tacuarí), entre la escuela y los departamentos, se ha convertido en una avenida de una sola mano por los autos que se estacionan de manera permanente", se quejó una vecina del barrio.

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