El municipio informó que están realizando entre 2.500 a 3.000 m2 por mes de trabajos de reparación de calles, tanto de hormigón como de concreto asfálticoLas reparaciones de las calles causan molestias al tránsito; desde el municipio dicen que "es peor comerse el mismo bache todos los días o que se provoque algún accidente".
Por un lado, se encuentran quienes se quejan por el trastorno que ocasionan al ya complicado tránsito y exigen que estos trabajos de reparación de calles y veredas se realicen por las noches, como en otras ciudades del país.
Con respecto a este tema, la secretaria de Obras Públicas, arquitecta Lilian Chávez, explicó a La Mañana que "los trabajos de bacheo se realizan en los horarios en que trabaja el empleado municipal, porque se hacen a través de administración. Tenemos dos grupos, una cuadrilla de operadores que trabaja por la mañana y otra que trabaja por la tarde. A la noche no se trabaja, salvo algunos casos en que por cuestiones de salubridad, como por ejemplo sellado de junta asfáltica, se concilia con el empleado para hacerlo a la noche en épocas de altas temperaturas".
En ese sentido, las opiniones son diversas. Un empleado municipal que conversó con La Mañana brindó otra cara de la misma moneda.
"Imaginate que si trabajamos a la noche con una Caterpillar 'rompepavimento', los vecinos nos van a tirar de todo porque el ruido no los dejaría dormir. También hay que tener en cuenta que trabajar de noche es riesgoso para nosotros, sobre todo por el empleo de ciertas maquinarias", comentó.
Por otra parte, se encuentran los vecinos "satisfechos" por las obras que se realizan, sobre todo cuando reparan las calles seriamente deterioradas que ocasionan daños en sus vehículos.
"Está perfecto que arreglen las calles, alguna vez tienen que hacerlo. Una calle rota ocasiona daños en los autos y podrían provocar accidentes para los motociclistas; la gente tendría que ser un poco más tolerante; si no se hacen arreglos, seguro que igual se van a quejar", expresó Nora, una vecina de la calle Moreno.
Según expresó la arquitecta Lilian Chávez, "es preferible perder una hora desviando que comerte el bache todos los días. Yo sé que molesta pero lamentablemente el trabajo lo tenemos que hacer; sería peor que se ocasione un accidente por la falta de arreglos. Es un día; después queda debidamente señalizado mientras se termina el arreglo, pero ya se puede circular con precaución".
En consecuencia, las numerosas obras en las calles céntricas encierran algo paradójico: satisfacción por los arreglos y molestias, porque trastornan el ya muy complicado tránsito formoseño.
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