Quejas por residuos en las esquinas y calles en mal estado

Quejas por residuos en las esquinas y calles en mal estado
En 2012 la peatonal Rocamora cumplió el primer año de su remodelación. Apagados los ecos de las opiniones divergentes con respecto a su nueva estética, sin las pérgolas iniciales, cambio de los canteros, iluminación, los bancos (“no tienen respaldo”), una recorrida por las cuatro cuadras de su extensión se justificaba
En la intersección con Eva Perón una rotura en el cordón de la vereda y parte del piso dan muestra de una mala maniobra vehicular. Allí están los escombros de testimonio. En el cruce con 25 de Mayo, una ancha franja del pavimento muestra tal deterioro que obliga a los vehículos a detener la marcha, sortear el obstáculo y continuar. En el cruce con Leguizamón sucede otro tanto. Cuatro “manteros” exponen sus artesanías, dos puestos de comidas rápidas sólidamente asentados, son incorporaciones sui generis iniciales que ya forman parte del paisaje. Y del debate casi diario. Hay dificultades para el cobro a frentistas que no están de acuerdo con los montos que deben abonar: corresponden 400 mil pesos por cuadra, es decir 200 mil pesos por cada lado de la peatonal. También en las intersecciones con Leguizamón y Urquiza montones considerables de residuos ¿domiciliarios?, cartones, tergopol, no dejan pasar una semana sin su presencia. Y la basura allí se recoge. Las gestiones de la comisión de la Peatonal para solucionar éstos o algunos problemas citados chocan contra las demoras, la indiferencia, la ausencia, entre otros elementos disuasivos. Por eso el título.

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