Vecinos del sur de la provincia que habitualmente transitan la Autopista 55 que une Villa Mercedes con Nueva Galia se quejan del pésimo estado de las banquinas y los problemas en los retornos y rotondas que presenta la autovía.
En el tramo de 170 km de autopista (130 entre Villa Mercedes y Buena Esperanza y otros 40 entre Buena Esperanza y Nueva Galia) hay dos peajes. A pesar de eso, el mantenimiento de las banquinas es nulo: hay yuyos altísimos y pozos gigantes al costado de la ruta “que parecen cráteres”, argumentan los automovilistas. Por la composición del suelo, hay sectores en los que el agua fue cavando también debajo de la ruta.
Los transportes de pasajeros que hacen ese tramo tienen que parar en plena ruta para ser tomados por los empleados de campos de las distintas estancias.
Otro de los reclamos es la disposición de las rotondas y retornos que, al ser muy pronunciados, provocan múltiples accidentes.
Muchos perjudicados expusieron esta situación en el libro de quejas de los peajes o a través de la línea telefónica del Ente de Control de Rutas, pero aún no recibieron respuestas.
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