Cientos de santiagueños sufren día tras día las largas filas para conseguir la tarjeta que reemplazará al pago con dinero en el transporte urbano de pasajeros.
Irritados, molestos y con cierta resignación, los vecinos esperaban por horas llegar hasta el interior de la Caja Municipal de Préstamos y Servicios, para acceder al plástico que le permitirá utilizar cualquier línea de transporte urbano en la capital.
Con el transcurso de las horas, las altas temperaturas representaron una carga más en la espera de los ciudadanos.
En algunos momentos, la cola -que se extendía por calle 9 de Julio hasta Buenos Aires- estaba prácticamente en la mitad de la calzada, ya que los santiagueños buscaban en la sombra de las casas, un alivio al intenso calor.
Desde las primeras horas de las madrugada algunos y otros desde las 7, 8 y 9 de la mañana, se congregan con la finalidad de adquirir la tarjeta magnética.
La gran aglomeración de gente se originó en los últimos días ya que todas las unidades cuentan con el sistema en funcionamiento y desde diversos sectores se invita a los ciudadanos a sumarse al programa.
El contador Ernesto Montenegro, uno de los encargado de la administración del sistema, explicó que las tarjetas sólo se entregan en la Caja Municipal por una cuestión de que es la mejor forma de llevar un contról único de la base de datos.
Al mismo tiempo recordó que una vez adquiridas, las recargas pueden realizarse en los diferentes puntos de la ciudad en los cuales hayan sucursales de la Caja, las cuales ya están habilitadas para esta tarea.
Esta medida despierta el malestar de algunos usuarios, que reclaman otros lugares en los cuales se puedan adquirir los dispositivos y evitar las largas esperas.
Antes de finalizar, el contador Montenegro recordó que los horarios de atención son de 7:15 hasta las 13:15, y desde las 17:30 hasta las 20:30.
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