Vecinos del barrio La Cañada elevaron su voz con una serie de reclamos que van desde la recolección de basura y de los residuos de poda, hasta los cortes de luz. Aseguran que nadie les da respuesta
Los vecinos de La Cañada se sienten abandonados por la falta de servicios que tiene el barrio que suman reclamos constantes en temas frecuentes y no encuentran respuestas firmes a los problemas cotidianos que tienen que vivir. La queja principal que tienen los residentes de la zona comprendida entre Lamadrid y Cerrito, Mosconi y Calchaquí es la falta de recolección de residuos. "El camión antes pasaba todos los días, ahora pasa cada tres o cuatro días", contó Doris, "entran por 163 al barrio y todas las noches hacen un recorrido diferente, no pasan por todas las cuadras y tenemos las bolsas días. Los fines de semana ya no pasan". Pero los reclamos no se quedan sólo en la basura. Otro tema que es siempre fuente de queja vecinal son las ramas en la calle: "hace dos semanas que estoy llamando a la delegación de Bernal de la plaza de Belén y no pasan, pero veo pasar a los camiones por la puerta de mi casa con dos o tres hojas. De turistas andan por el barrio", explicó Doris en una de las situaciones que llevan a los vecinos a pensar que están olvidados. La vecina hizo hincapié en la necesidad de que mejore la respuesta en la atención al vecino: "hice por lo menos diez reclamos a la delegación. He llamado a alumbrado público por las luces de la calle Ameghino y 163, hace una semana y nunca vieron a cambiarla. Ya no se a quien llamar". Cómo si fuesen pocos problemas los vecinos del lugar también se quejan de un transformador ubicado en la calle 163 y Cevallos, el cual está enterrado en una cámara con una bomba que saca el agua cuando suben las napas, una situación habitual. "Cada tres o cuarto días saltan los fusibles del transformador y nos cortan la energía, la última vez estuvimos 22 horas sin luz. De Edesur cada vez que llamamos, no vienen", agregó un vecino, molesto con la situación.
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