Vecinos del barrio Moure, que residen cerca de la intersección de 10 de Noviembre y Wilfredo Andrade, denunciaron que hace días que esperan una respuesta por una pérdida cloacal.
“Con los chicos, no se puede ni cruzar la calle” indicaron los vecinos al comunicarse con este medio. Si bien el problema de la saturación cloacal suele repetirse cada tanto, en estos últimos días, la lluvia no hizo más que complicar la situación.
De acuerdo con lo comentado, hay una cañería rota que provoca esta inundación de aguas servidas en la vía pública. Mezclada con la lluvia, se produjo un inconveniente mayor que los responsables no resolvieron. Ante ello, los vecinos acudieron a los medios para hacer visible esta situación y tratar que, de este modo, reaccionen quienes tienen que reparar esta cañería.
El sector del barrio Moure afectado se suma a otros lugares de la ciudad donde tanto el agua potable como el líquido cloacal suelen formar ríos y lagunas. En este último caso, la saturación del sistema suele acompañar el crecimiento demográfico a partir de loteos privados –como en este sector-, de asentamientos y de la entrega de terrenos por parte del Estado.
Más allá del modo en que cada familia acceda a la tierra, no suele haber distinciones cuando se producen problemas en las redes. Sin embargo, cuando la compra de tierras se da en el marco de la legalidad, los vecinos indican en mayor medida su indignación por la falta de soluciones a problemas que ponen en riesgo incluso la salud de la población.
Ayer, los vecinos reunidos en la esquina esperaron una vez más que aparezcan las cuadrillas para solucionar este tema. La espera, nuevamente, fue en vano.
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