En Bernal
Parece que Bernal sigue quedando relegada en las prioridades de la Municipalidad. A los enormes trastornos que generó la obra del bajovías de la calle Espora, muy necesaria, por supuesto, aunque sin ningún tipo de planificación, lo que llevó a que no haya cruces de vía de oeste a este e intentar el cruce a pie de la avenida San Martín sea una verdadera odisea por la desconexión de los semáforos de Ameghino y de Cerrito, entre otras cosas, ahora se sumó la falta de limpieza y de recolección de residuos desde el viernes, en la zona de Villa Crámer, duramente azotada por el temporal de granizo del sábado.
Si bien la Comuna realizó operativos de limpieza en la zona de la autopista, en Villa Alcira, Villa Crámer y buena parte de Bernal Este no entró en el procedimiento. La enorme tormenta de agua y piedras, además de las inundaciones de calles y casas, provocó la rotura de ramas y la trituración de hojas de árboles, que en esta época están con su follaje a pleno. Esto generó que una vez que el agua se fue, quedaran las veredas y aceras forradas de verde con un colchón de hojas. La mayoría de los vecinos, a sabiendas de que el barrendero, al menos en este barrio bernalense, es una especie extinguida hace al menos dos años, optó por recolectar y barrer las hojas de sus frentes, pero la cantidad es tal que se hace imposible limpiarlas por completo.
Y a este problema, se le sumó que desde el viernes por la noche, al menos hasta ayer por la tarde, no se realizó la recolección de residuos en la zona, por lo que la desprolijidad, los olores y la infinidad de bolsas en los canastos, muchas de ellas rotas por los animales, son las imágenes que predominan en el lugar.
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