Se trata del pasaje Travaglini, situado en el sector céntrico, donde habitan varias personas de avanzada edad con problemas para desplazarse.
Una vecina se quejó porque el levantamiento de las veredas que existían (si bien no eran óptimas) impide que hoy los vecinos de mayor edad salgan de sus hogares como lo hacían generalmente.
“Hay un señor con andador que salía de su casa normalmente, pero ahora no puede. Otro matrimonio tiene que esperar a los hijos para que le vengan a hacer las compras porque no pueden salir de la casa”, indicó.
Lo cierto es que la obra –que se propone adoquinar la cuadra- se demoró más de la cuenta y son los frentistas quienes padecen las consecuencias.
El levantamiento de las veredas y la diferencia del terreno con el nivel de las casas es considerable, pero además se dejaron canaletas que se deben evitar para pisar en tierra firme, algo prácticamente imposible.
Los vecinos valoraron la obra que terminará con la colocación de adoquines, pero plantearon la necesidad de dejar el pasaje en condiciones de transitabilidad hasta que la misma concluya de una vez.
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