Las obras recientes provocaron nuevos problemas para el tránsito en algunos sectores de la avenida. Los Quilmes y Zapiola, el sector que más críticas generó
El bacheo y repavimentación de la avenida Calchaquí es una de las tareas que más críticas ha recibido.
Desde el comienzo del fresado, en diciembre del año pasado, quien circulaba por una de las arterias principales de la ciudad se encontraba inconvenientes, zonas desproporcionadas, desniveles, falta de señalización y piedras en la traza.
Ante el mal trabajo que la empresa contratista estaba realizando, la Secretaría de Obras Públicas comunal se hizo cargo de la obra, que dependía en un primer momento de la provincia de Buenos Aires y finalizó de repavimentar el recorrido de Calchaquí desde El Triángulo de Bernal (a esa altura se llama Avenida los Quilmes) hasta la avenida Triunvirato.
Sin embargo, en ese esfuerzo con concretar un trabajo adeudado con el vecino y ya en medio de la campaña electoral -los trabajos terminaron días después de la realización de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias- algunas zonas no han sido tan bien finalizadas como otras.
La intersección de Avenida Los Quilmes y Zapiola muestra ya una desmejora grande, apenas dos meses después de que las máquinas trabajaran en el lugar. Pero además tiene signos claros que no fue trabajada de forma completa.
Si bien la traza de Los Quilmes tiene dos vías nuevas completas, a los costados, donde se abre un nuevo carril para las paradas de colectivos, quedó el fresado a la vista con las pequeñas piedras que deja el bitumen o asfalto negro.
Lo que complica aún más la situación es el estado de Zapiola, que de cada lado de Los Quilmes se encuentra maltrecha y con profundos baches, producto del gran caudal de automóviles y camiones que transitan por la zona.
Los vecinos reiteraron su pedido de que se termine la obra en su totalidad y piden también por la pronta reparación de del estado de la Avenida Zapiola.
Comentá la nota