Durante el acto inaugural de la nueva terminal el intendente Cristian Breitenstein agradeció a distintas personas, desde los que colaboraron con la construcción, como a distintos sectores de la ciudad. El jefe comunal no nombró a los actuales empleados del edificio San Francisco de Asís, y eso molestó a los trabajadores.
Según dijo, para asistir al acto debían tener invitación, sino no podían observar las nuevas instalaciones, ni participar de la inauguración. “En la terminal hicimos de todo y la municipalidad ni se acordó de nosotros”, reiteró.
Sobre su futuro laboral, aclaró que seguirá siendo empleada municipal, aunque sostuvo que no sabe a dónde irá a trabajar. “No sabemos que va a pasar”, manifestó.
Por último, Marta, que estaba muy molesta, señaló en nuestro programa de radio que son “material descartable”, y que les preocupa su futuro.

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