La lluvia que empezó ayer y el trabajo de 250 brigadistas apoyados por tres helicópteros -dos chilenos y uno boliviano- permitieron detener dos de los focos cerca de Puerto Patriada.
El trabajo de 250 brigadistas, más las operaciones de los aviones hidrantes y de los tres helicópteros (dos chilenos con baldes y uno arribado desde Santa Cruz de la Sierra, Bolivia), permitieron ayer detener los focos ubicados en planicie grande (costa este del lago Epuyén), en el cordón Derrumbe y en laguna El Espejo, cerca del paraje Puerto Patriada, ejido de El Hoyo.
En tanto, continúa descontrolado el frente emplazado en el cañadón del arroyo Marcelo (por detrás de la estancia "El Trueno"), aunque los expertos confían en "poder pararlo a partir del jueves". Allí "hay mucha vegetación nativa (caña colihue y lenga achaparrada principalmente), y hasta el momento no hemos podido ingresar gente", graficó anoche uno de los jefes del operativo.
Otro factor fundamental en la lucha contra el incendio que ya afectó más de 6.000 hectáreas es "la lluvia que comenzó a precipitar hoy (pocos milímetros) y que esperamos que se incremente este miércoles", resaltaron.
Ya sobre el mediodía, la coordinadora de Defensa Civil del municipio de Epuyén, Tiziana Cerutti, adelantó que "el avance del fuego se encuentra por ahora detenido. En las primeras horas se distribuyó el personal en los sectores previstos para atacar y se sumaron al combate del fuego brigadistas de la provincia de Santa Cruz".
Precisó asimismo que "aún no se ha podido verificar si fue afectada una vivienda en cercanías a la planicie grande", entre El Monasterio y bahía de las Percas, tal como estuvo circulando en las últimas horas.
En tanto, desde el municipio de El Hoyo se dio por "controlado" el incendio en el paraje El Desemboque, donde ya comenzaron con las tareas para tratar de circunscribirlo y luego extinguirlo. También en este caso esperan "que llueva de una buena vez y nos de una mano para terminar con tanto desastre".
Cabe recordar que este siniestro se reactivó el lunes 23 de marzo, a consecuencia de "puntos calientes" que quedaron en la cumbre del cerro Currumahuida luego del fuego prendido por varios menores alrededor del 29 de enero y que por entonces quemó 250 hectáreas de bosques nativos.
En esta segunda etapa, el fuego afectó primero unas mil hectáreas dentro del Parque Nacional Lago Puelo, volvió a El Desemboque (otras 300 hectáreas), para saltar luego al cordón Derrumbe, Puerto Patriada y la costa del lago Epuyén, donde ya afectó otras 4.500 hectáreas.
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