“Me quedé sin nada pero no importa, mi vida estaba en juego”

“Me quedé sin nada pero no importa, mi vida estaba en juego”
Otro asalto a mano armada se produjo en la ciudad y esta vez la víctima de la inseguridad fue una mujer que vive sola en el barrio Parque Horizonte, en La Chacarita.

Noemí del Valle Herrera, empleada del área de informática del IPV, fue violentamente interceptada cuando volvía a su domicilio en la noche del miércoles. En diálogo con El Esquiú.com indicó: “Llegué a las diez y media de la noche, yo venía de estar con mi hermano en su negocio, abrí el portón y entré hacia la cochera. Cuando bajé del vehículo para dirigirme a cerrar el portón, salió de la nada un tipo con casco negro, estaba todo de negro y me ordenó que no lo mire”.

El malviviente la tomó de atrás por el cuello, le apuntó un arma de fuego directamente en la cabeza y la llevó hasta la parte más oscura de la cochera, donde con nerviosismo le exigió la entrega de sus valores personales. “Me tenía apuntada en la cabeza y me decía ‘entregame todo, dale, dale’, habrá durado unos 30 segundos. Le entregué la cartera que tenía la billetera con unos 3.300 pesos y tarjetas, pertenencias personales y estudios, porque tengo que hacer un viaje a Córdoba”, indicó Herrera. Acto seguido, el asaltante le quitó la llave de su automóvil y se dio a la fuga.

“Yo vi uno solo, pero supongo que había alguien más también, porque cuando se fue de inmediato se escuchó el ruido de una moto en la que escapó, así que lo estaban esperando”, relató la damnificada.

Respecto de la inseguridad que se vive a diario en la provincia, Noemí indicó que si bien es la primera vez que le pasa algo así, “la inseguridad está terrible. Para mí es un flagelo que cada vez está peor, no reconocerlo es querer negar lo innegable, esto ya está pasando todos los días”.

De acuerdo con su testimonio, la zona donde vive está “desprotegida totalmente”, ya que además de no tener iluminación, en la comisaría responden que no hay móviles ante los llamados.

Preparada para lo peor

Resulta extraño el hecho de que al consultarle respecto de su reacción ante el ilícito, la mujer indicó que ya se había hecho a la idea de que algo así le iba a pasar en cualquier momento.

“Yo creo que mi tranquilidad logró que él no hiciera otra cosa, yo estoy preparada psicológicamente desde hace mucho tiempo, vivo sola hace diez años aquí, pero veo la tele y las noticias, siempre dije que el día que me pase entregaba todo y eso hice. Me quedé sin nada, pero no me importa porque mi vida estaba en juego. Él estaba muy nervioso, hablaba rápido y me apuntaba fuerte acá (señalándose la cabeza), supongo que estaría drogado, no lo sé”, señaló Herrera.

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