Ayer, Ulises Corvalán, guía profesional de montaña, publicó en el Facebook de Diario San Rafael una ácida carta contra un colega que visitó este fin de semana largo la cordillera de Los Andes con un grupo de turistas.
"Como guía profesional de montaña, siento una enorme satisfacción al compartir los lugares que frecuento, las montañas que amo, los paisajes que hace más de 22 años recorro. Intuyo la sorpresa que mi cliente se llevará al ver el paisaje desde esa cima, o la hermosa vista de tal amanecer cuando estemos en tal cresta", comienza.
Y continúa con la denuncia llana: "Pero hay gente como Adrián Jorge Sánchez, pseudo instructor de una prestigiosa institución como el CABA (Club Andino Buenos Aires) al que, obviamente, le importa poco todo eso y no se preocupa ni en lo más mínimo por dejar la montaña 'al menos' como la encontró".
"Estas fotos son la muestra de cómo quedó el campamento del cerro Penitentes después de que vos y las 50 personas del CABA vinieran a disfrutar de un fin de semana en Mendoza. Allí donde dejaste papel con caca, toallitas húmedas, botellas y un montón de suciedad. Allí, en ese lugar que 'también es mi casa' -le habla al señalado como responsable del daño-. A las demás personas que participaron de este viaje con el CABA, sólo puedo decirles que lo siento mucho de que te tengan que aprender de estos ejemplos". Y firma "Ulises Corvalán".
El presidente del Club Andino El Sosneado, Marcos Herrero, escribió a Diario San Rafael dando su opinión: "Nos entristece ver fotos como las tomadas por el Guía Ulises Corvalán al regresar a un campamento base, de un lugar tan bello como el cerro Penitentes, ya que eso demuestra la falta de interés por los demás, ya que los que lleguen posteriormente estarán condicionados a ver un paisaje sucio por los malos visitantes". Y agregó que "Son muchos los ejemplos que vemos a diario del mal uso de los pocos lugares de esparcimiento en contacto con la naturaleza. Con sólo arrimarnos a nuestro querido Valle Grande podemos apreciar el gran descuido de parte de los visitantes en regresar los residuos que ellos mismos llevaron. Tristeza da ver cómo los árboles se quedan con bolsas de residuos colgadas como adornos, pensarán que por ahí pasa el camión recolector. Desde el club, cuando iniciamos una expedición de cualquier índole, la premisa es dejar el lugar tal cual estaba, y si encontramos basura, regresarla. No existe basura biodegradable. Consideramos que una cáscara de naranja no genera un impacto sobre el medio ambiente; pero si por el lugar transitan 50 personas diarias y cada uno deposita su cáscara por el camino, pasa a ser un paisaje 'biodesagradable'. Los desechos humanos no estaban en ese lugar; por lo tanto, dependiendo del lugar, se pueden enterrar o bien regresarlos en tubos diseñados para tal fin. También el papel higiénico y toallitas húmedas colocarlos en la misma bolsa que llevamos para todos nuestros residuos, entre otras recomendaciones".
La carta generó un respuesta enorme entre quienes van a la montaña y comparten la visión del guía. El comentario fue compartido en Facebook más de 160 veces y generó una gran cantidad de comentarios que, por razones de espacio, no se pueden publicar. El denominador común de las reflexiones de los lectores del diario -de aquí y de varios lugares de la Argentina- fue el repudio unánime al accionar desaprensivo del guía profesional que visitó Mendoza este fin de semana largo.
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