Quedó inaugurada la primera cooperativa transexual de Mendoza

Quedó inaugurada la primera cooperativa transexual de Mendoza
La idea es garantizar a miembros de este colectivo el acceso al mundo laboral. Por el momento trabajan doce personas que se dedican a la confección textil.
En enero de este año se anunció la apertura de un CENS inclusivo para el colectivo de personas transexuales. Poco tiempo después, la Cámara de Diputados provincial le dio, el 20 de marzo, media sanción al proyecto de ley para adherir a la Ley Nacional 26.743 de Identidad de Género; y mientras se trabaja por garantizar el acceso integral a la salud para este colectivo, ya se concretó la primera cooperativa trans de Mendoza.

La idea es otorgar a personas transexuales una herramienta de trabajo, dado que, una de las principales problemáticas de este colectivo es que, generalmente, sus miembros terminan ejerciendo indefectiblemente la prostitución.

"Son doce chicas transexuales pero estamos ampliando este cupo y, quizás, siga creciendo, tenemos muy buenas expectativas para que eso ocurra", explicó Rubén Cuello, director de Protección de Derechos Humanos. El funcionario agregó que el objetivo de esta propuesta, impulsada en enero de este año a través de un crédito otorgado por el Gobierno provincial es la construcción de la ciudadanía y la equiparación de los derechos.

La cooperativa Vientos de Cambio funciona en un departamento de la Dirección de Protección de Derechos Humanos en calle Ayacucho y se

dedica al rubro textil.

"Estamos confeccionando sábanas, delanteros para cocineros, panaderos y delantales para chefs, y la idea es seguir trabajando en la confección de toallones y cosas de polar. Ahora estamos aprendiendo a manejar estas máquinas, gracias a una capacitación que estamos recibiendo", contó Cristina, una de las trabajadoras de la cooperativa.

Esta propuesta representa una solución a una vieja problemática que sufre el colectivo transexual. Es que, según especificó Mario Vargas, miembro de la Agrupación 15 de Julio, en Argentina, la esperanza de vida de la comunidad trans es de 33 años. Esto es debido a que, en la mayoría de los casos, la prostitución y todo lo que implica es la única salida laboral para personas transexuales. A modo de ejemplo, Julieta Antúnez Ríos, colega de Vargas, explicó que "actualmente, las chicas trans adecuan su cuerpo con el uso de inyecciones de siliconas líquidas, las cuales han presentado diversas complicaciones, que van desde la 'mastalgia' (dolor que se presenta en las glándulas mamarias), hasta ulceraciones, fístulas y tumores". A esto se suman las complicaciones de salud propias de las enfermedades de transmisión sexual a las que están expuestas.

"La inversión inicial para concretar el funcionamiento de la cooperativa fue de 30.200 pesos, dinero con el que se compraron cinco máquinas de última generación y tela para capacitar a las chicas y para comenzar con la producción. Por este motivo, ya tienen pedidos y siguen aprendiendo", expresó Cuello.

Esta cooperativa es la primera de Mendoza y se suma al CENS inclusivo y a la propuesta de desarrollar centros de salud donde se le garantice a este colectivo todo lo expresado en la Ley 26.743 de Identidad de Género que, en su artículo 11º, establece que todas las personas mayores de 18 años podrán gozar de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa.

"Creemos que es muy importante que esta experiencia termine de consolidarse y ha tenido tal repercusión que funcionarios nacionales se comprometieron a realizar un aporte de 60 mil pesos para darle sustentabilidad a este proyecto, y la verdad es que es un apoyo muy grande para las trabajadoras", agregó el director de Protección de Derechos Humanos.

"La importancia del emprendimiento es la inclusión social. En primera instancia, esta es una cooperativa trans, pero la idea es que sea para cualquier persona que tenga ganas de ingresar a capacitarse, porque no sólo nosotras estamos limitadas en algunos trabajos y queremos que todos tengan una opción para aprender un oficio", completó Mariana, otra de las trabajadoras de la cooperativa.

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