Peñarol recuperó su mejor versión en el inicio de los octavos de final de Liga Nacional ante Quimsa y lo derrotó con autoridad por 92 a 80 este viernes en el estadio Polideportivo. La defensa y el tiro exterior y un Leo Gutiérrez letal marcaron la diferencia.
A la hora de la verdad, cuando para muchos empieza la verdadera Liga, el elenco de Sergio Hernández recuperó su agresividad defensiva, volvió a lastimar con su tiro exterior (15/33 en triples) y tuvo en Leonardo Gutiérrez (21 puntos) a su abanderado ofensivo, para imponerse por 92 a 80 y liderar la serie por 1 a 0. La defensa peñarolense marcó la pauta en el comienzo. Inteligente para controlar el pick and roll de Aguirre con los internos en el eje y con doble marca ante los posteos de Lo Grippo, el equipo marplatense le puso muy dura la tarea a la ofensiva santiagueña. Y esa buena tarea en su aro tuvo su complemento en el de enfrente, a partir de un Campazzo muy fino para anotar (13 puntos con 3 triples). A su vez, Leiva no anotó en el parcial pero generó mucho juego (3 asistencias) para el resto. Teague (7) también encontró sus tiros y el “Milrayitas”, que cerró el cuarto con Mata de base, ganó el segmento con comodidad por 27 a 16.
Pero Quimsa reaccionó a puro triple. Baxter (8) lideró un bombardeo perimetral y la visita estableció un parcial de 16 a 0 en el inicio del segundo parcial para pasar al frente y luego tomar una distancia considerable (37-30). Aunque Hernández tenía una carta en el banco: Selem Safar entró y le pagó a los de Demti con la misma moneda (11 puntos, con 3 triples). A puro bombazo, el escolta frenó la andanada santiagueña y le devolvió el control del juego a Peñarol, que metió un parcial de 23-6 para ganar por 10 puntos (53-43) un primer tiempo muy entretenido.
Volvió enfocado Peñarol a la reanudación, dispuesto no regalarle otro tercer cuarto a Quimsa. El elenco marplatense dominó desde una defensa impecable que le dio confianza para soltarse aún más en ataque. Campazzo, enchufado, lideró la orquesta, Leiva frustró a James Williams y Leo Gutiérrez (13 puntos, con 3 triples) lastimó de afuera y de adentro para cerrar el segmento con una ventaja tranquilizadora (78-57).
Ya no hubo lugar para otra reacción de Quimsa. Peñarol continuó dominador, manejó la diferencia y se dio el lujo de regular pensando en el segundo juego de este domingo. Su tarea ya había sido más que suficiente.
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