A dos semanas de producido el asesinato de un joven que pertenecía a una cooperativa, permanecen prófugos los presuntos autores del hecho. Se trata de Damián y Pablo Rubio. El primero fue chofer del ex intendente Villordo y el segundo, otro puntero del PJ que trabajaba para el gobierno municipal. En Quilmes, son considerados "ahijados políticos" de Aníbal Fernández
Damián Rubio fue chofer de Sergio Villordo cuando eran intendente de Quilmes, entre el 10 de diciembre de 2003 y el 10 de diciembre del 2007. Estuvo acusado de estar dentro del auto que el 31 de diciembre de 2003, atropelló a un ciudadano, presuntamente boliviano, en la esquina de Dardo Rocha y Florencio Varela, de Ezpeleta Oeste.
En esa cauda se acusó al Sergio Villordo y otro de sus colaboradores, Alejandro Giancristóforo, de haber atropellado y matado a esa persona. Este último reconoció que el hecho ocurrió pero dijo que ese día viajaba solo. Aclaró que no había muerto pero nunca pudo encontrárselo. En el ambiente político local era un secreto a voces que "había muerto".
Causa cerrada
La causa, conocida como la "causa del freezer" fue cerrada en tiempo récord. En 45 días, el ex fiscal Carlos Farina prefirió no seguir investigando. Su decisión fue avalada por el jefe de fiscales de los tribunales locales, Marcelo Dragui y por la procuradora de la Provicia, la doctora María del Carmen Falbo, quien nunca contestó una denuncia por el cierre de la causa. a Damián Rubio siempre se lo identificó con la estructura de Sergio Villordo y su "padrino político", el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Pablo
Su hermano Pablo es otro militante del peronismo de Quilmes. Actualmente está nombrado en el Municipio y estaba integrando la agrupación del Intendente. Estaba en libertad condicionar luego de una pena que se le aplicó por el asesinato de una persona.
Para los investigadores el móvil del asesinato fue un tema que está relacionado con la venta de drogas. Desde hace cinco años, los hermanos Rubio tenían un kiosco ilegal en la plaza principal de la ciudad de Solano. Desde entonces tuvieron la protección del Municipio. Primero de Gutiérrez y ahora de Gutiérrez.
Prófugos
A medida que pasan los días, el dato que sean dos personas con "relaciones de poder" inquieta y los hace poner colorados a los investigadores. "Nadie sabe donde están. Es como que los hubiese tragado la tierra".
La Policía realizó allanamientos pero sin resultados positivos. Mientras tanto, militantes del peronismo quilmeño, dejaron trascender que no están en el país. "Cruzaron el charco", se le escuchó decir a dos dirigentes de tercera línea de la estructura kirchnerista local


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