En los comercios de San Luis la compra de estos modelos de alta gama es un furor que trasciende las edades.
“Los modelos de alta gama salen mucho y en el mercado hay cada vez hay más productos”, destacó Cristian Sosa, vendedor de Frávega. En Ribeiro aseguran que el interés por los smartphones despegó apenas la gente pudo comprobar que podían llevar la casilla de correo electrónico a todas partes. “Esto fue lo que llamó la atención y nosotros notamos que la fuerte tendencia por adquirirlos comenzó en el mismo momento en que aparecieron”, señaló Judith Moreno, activadora de celulares de este comercio.
Cuando un nuevo producto tecnológico es introducido en el mercado, los niños y los adolescentes son los primeros que le sacan el mayor provecho gracias a un reflejo digital innato que les permite conocer exhaustivamente todas sus prestaciones en cuestión de minutos. La contracara son los adultos, a los que por lo general les cuesta darse cuenta cómo viene la mano. Esta vez, sin embargo, el interés por tener un teléfono inteligente parece ser más fuerte y anima a todos sin límite de edad, una realidad que no deja de causar sorpresa en los comerciantes de la ciudad.
“La gente grande, cuando venía a comprar un celular, se caracterizaba por pedir algo simple y básico. Ahora con la aparición de los de alta gama no se hacen problema ya que dicen que si no saben cómo utilizar alguna función del dispositivo sus hijos les van a enseñar la manera de hacerlo”, remarcó Moreno, quien subrayó que esta demanda provoca que los móviles “normales” paulatinamente queden relegados. Más allá de las cuestiones de edad, los que compran un teléfono inteligente tienen como premisa estar siempre conectados.
Si bien hay planes con abonos que ofrecen un uso ilimitado de internet, la gente intenta contar con otras alternativas de acceso a la red. “El cliente siempre busca que tengan Wi Fi, y que así exista conexión aún cuando no haya cobertura del servicio de la empresa”, indicó Sosa. La posibilidad de contar con GPS (un sistema de navegación que usa las señales de más de veinte satélites y que es capaz de ubicar con precisión puntos en el terreno), y la atracción que despiertan las pantallas táctiles, son otros factores que terminan de decidir muchas ventas en los comercios.
Los precios para los smartphones que ofrece el mercado punta-no son variables y dependen del plan de pago elegido al momento de la compra. Empiezan con un piso de 500 a 600 pesos para aquéllos que son ofrecidos con abono y pueden llegar a la pesada cifra de 2.700 pesos en los modelos que ofrecen la mayor cantidad de prestaciones.
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