Desde las 19.40, en Rosario y por la última fecha del torneo, la Argentina se medirácon Australia, en busca de la ansiada victoria; Un oponente que llega golpeado
No será una tarea sencilla. Para dar el golpe deberán llevar a la práctica todo lo que vienen trabajando desde hace tres meses. La fórmula aparenta ser sencilla, pero no lo es; error cero, locura defensiva y voluntad ofensiva, serán las claves para adueñarse de la primera victoria en el Rugby Championship. Ya hablaron en la semana los líderes: el equipo está cansado de perder, "a nadie le gusta", como dijo el capitán Juan Fernández Lobbe, que también intentó bajar las expectativas sobre un eventual triunfo. Lógicamente no quiere relajación: sabe lo contraproducente que puede ser.
Pero la realidad del rival invita a imaginar un buen resultado hoy. Es que Australia no llega de la mejor manera. En lo que va de la temporada cambiaron de entrenador -Robbie Deans, despedido por malos resultados, fue reemplazado por Ewe McKenzie-, modificaron al capitán (Will Genia le entregó la cinta a James Horwill), tienen a varias de sus figuras lesionadas (Beale y Ioanne, entre ellos) y afrontaron problemas internos por malos comportamientos (James O'Connor, uno de los valores de mayor proyección, fue desafectado). Además, sólo ganaron unpartido en el Rugby Championship -frente a la Argentina, en Perth, y por apenas un punto- y perdieron el tercer puesto en el ranking IRB, a manos de Inglaterra.
Aunque les cueste aceptarlo, los Pumas serán frente a este Australia el equipo favorito. Es por eso que los Wallabies llegaron a la Argentina con un desafío mayúsculo: no quedar en la última posición del certamen. Eso es lo que los desvela. Ya se advirtió una reacción en el choque de Perth, con mucha unión, alentándose unos a otros.
"Australia no está viviendo su mejor momento y eso tal vez le genere una presión extra para ganar. Ojalá sientan la presión y se sientan atados en su juego", sostuvo el wing rosarino Juan Imhoff, sobre un aspecto por el que podrían establecer se diferencias durante el desarrollo del encuentro.
Los dirigidos por Phelan llegan motivados. desde la fatídica noche de Soweto (goleada por 73-13), los Pumas vienen creciendo partido tras partido. Aunque aún falta, hace una semana jugaron de igual a igual -incluso lo dominaron en algunos pasajes del partido- ante el mejor equipo del mundo, los All Blacks, en La Plata. Y en el último antecedente frente a los Wallabies, estuvieron muy cerca de llevarse el triunfo. Ese día faltó el instinto asesino que tienen los conjuntos que se sienten ganadores. Algo que, a no dudarlo, hoy no puede faltar..
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