Diversos referentes gremiales y sociales admitieron que no son optimistas respecto a la pronta solución de la cuestión salarial. Reconocieron que si continúa la falta de diálogo la situación social empeorará
"Confío en que se produzca un cambio el 10 de diciembre cuando asuman los diputados y senadores, es la única forma de frenar el endurecimiento del conflicto salarial, si no hay un cambio, veo complicado que se solucione la situación; es más, creo que empeorará", reconoció Armando Sagripanti, titular del Sindicato de la Carne y secretario adjunto a cargo de la CGT.
La mayoría coincidió en que una discusión sería entre el oficialismo y los gremialistas, así como la tolerancia y el consenso serán las claves para destrabar los conflictos.
"Estamos viviendo una situación difícil en muchas ciudades, los conflictos salariales han paralizado a grandes urbes y en nuestra propia ciudad también se vive este clima, yo creo que lo adecuado sería hacer un acuerdo social como se hace en otros países, donde el Gobierno y los sindicatos se sienten a dialogar maduramente, es la única forma de resolver esta situación", opinó José Luis Oberto, titular de Agec.
En este sentido, manifestó que "los tres actores sociales que forman parte del conflicto tienen que consensuar; es decir, el Gobierno propiciando el diálogo, los empresarios teniendo responsabilidad social y los gremialistas comprendiendo que los salarios no se pueden duplicar de un día para otro".
En tanto, Guillermo Aón, secretario de Desarrollo Humano de la Municipalidad, expuso que lo vital es que los sectores encuentren un punto medio y "canales formales de participación mediante los cuales pueda haber un diálogo responsable". "Es clave que se ponga esfuerzo para buscar espacios y que los gremios los respeten y el Gobierno los genere".
"Yo creo que los reclamos pueden ser efectivos en la medida en que los dos sectores puedan encontrar soluciones, pero mediante otra metodología que no afecte a terceros, lo importante es que se genere diálogo y se busquen canales para poder canalizar el reclamo de otra manera que pueda ser más eficaz porque evidentemente ésta que vemos no lo es", sentenció el funcionario.
A su vez, agregó que se debe "fomentar el respeto a la ley que escasamente es visible con las medidas de fuerza que hoy llevan a cabo varios sindicatos". "El mecanismo de la protesta que se usa es poco claro y está en los límites de lo que significa el derecho a huelga porque el problema es que estas formas perjudican a los trabajadores", señaló.
Por su parte, Sagripanti se mostró a favor del reclamo salarial de los sectores, no obstante manifestó que se debe buscar un punto de equilibrio para resolver el reclamo de la mejor forma. "Quienes trabajan deben sentarse a dialogar y el Gobierno debe acercarse a los gremios, yo creo que está demasiado alejado de ellos y también de la realidad social que se vive hoy en día. Los sueldos están achatados, hoy el que trabaja es indigente y está en una situación muy precaria, hay mucha explotación", comentó.
Sobre el reclamo, el dirigente social riocuartense Pablo Carrizo también dijo estar de acuerdo con el aumento de salarios, ya que esto "reivindica al trabajador para que pueda vivir dignamente".
Sin embargo, insistió en que algunos gremios deberían ser prudentes con lo que piden porque "pretenden ganar sueldos muy por encima, mientras que otros ni siquiera llegan a la canasta básica, sin que haya equidad".
"Algunos reclaman demasiado, yo creo que el Gobierno tampoco da el ejemplo con los sueldos siderales que cobran, es imposible que eduquen a la población y les demuestren a los gremios que lo justo es alcanzar el valor de la canasta básica con la cual las familias pueden vivir dignamente", afirmó.
En contraposición, Paola Arrieta, integrante de la agrupación Emprendedores Sociales, aseveró: "No me parece justo el reclamo porque yo creo que la gente más humilde, que es la que necesita, no tiene un sindicato que lo defienda ni tampoco ningún espacio para poder expresar sus necesidades reales; para los que tienen y quieren más siempre hay lugar".
Papel del Estado
Respecto al papel del Estado en la puja salarial, Julia Guiliani, miembro del proyecto "Casa Cultural El Hormiguero", aseguró que la Nación no brinda soluciones de fondo a los conflictos por lo que es imposible que se hallen soluciones concretas que mejoren la calidad de vida de los trabajadores. "Hay iniciativas del Estado para paliar la pobreza y la mala situación de los trabajadores, pero no las combaten, como es el caso de la asignación por hijo que, si bien acompaño la iniciativa, creo que no es una solución de fondo y más aún cuando no está fomentando el trabajo en blanco".
"La gente sabe que el Gobierno tiene reservas y fondos necesarios para subir los sueldos y esto hace que se endurezcan los reclamos, porque el Estado no reconoce la verdadera gravedad de la situación de los trabajadores", recalcó.
En este orden, Sagripanti aseguró que el Gobierno debe promover la creación de empleos, no mediante planes sociales sino a través de puestos que constituyan "un trabajo verdadero con un sueldo que permita vivir dignamente". "En la ciudad, año a año se han ido destruyendo puestos de trabajo, fábricas e industrias han desaparecido y con ellas miles de trabajadores. Los gobiernos municipal, provincial y nacional tienen que crear posibilidades, hoy en día hay miles de desocupados y a los que trabajan tampoco les alcanza el sueldo para nada".
Por otra parte, Oberto explicó que hay falencias del Estado para oficiar como mediador cuando hay sectores que no quieren dialogar para llegar a un acuerdo salarial justo.
"Creo que muchas veces el Gobierno está ausente cuando se trata de sentar a las partes y entonces allí está el problema y se alcanza un nivel de conflictividad muy importante como el que vemos ahora, sólo porque los sectores no se sientan. Me parece que ningún trabajador quiere escrachar a su patronal por un aumento de sueldo, pero si no les alcanza para cubrir la canasta básica es lógico que reclamen", sostuvo el sindicalista.
Economía interna
Asimismo, expuso que la Nación debería poner atención en la cadena que se conforma si un empleado gana más ya que así podría pagar sus impuestos y se generaría un circuito de beneficio para ambos. "Es lógico que si los sectores están bien pagos no se generarían problemas impositivos, la gente pagaría más los impuestos y se movería más la economía y el mercado interno, esto es un círculo", reveló.
En este punto coincidieron los empresarios de la Unión Industrial de Córdoba, que un estudio, publicado por PUNTAL el sábado pasado, develó que los conflictos salariales son el segundo motivo que estanca el crecimiento del sector.
El titular de Agec explicó que la demanda y el consumo interno están estrictamente ligados con el poder adquisitivo de los trabajadores, que conforman el principal motor de la economía en nuestra ciudad. "Un empleado que gana más, definitivamente va a comprar más, esto va a redundar en un movimiento del mercado y la demanda será mayor, sin duda", expuso.
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