El Municipio defendió ante legisladores y vecinos la excepción que otorgó para erigir una torre de 10 pisos.
Durante casi dos horas y bajo la mirada cuestionadora de los legisladores del bloque opositor y de al menos cinco vecinos de la zona residencial involucrada que se oponen a la edificación, el secretario de Planeamiento Urbano y Obras Públicas y Privadas, Rubén Loza-no, respondió a la interpelación y aclaró detalles técnicos del controvertido proyecto inmobiliario que antes de comenzar a ejecutarse ya cuenta con detractores y partidarios.
El debate sufrió múltiples altercados debido al intercambio de acusaciones mutuas con evidentes intenciones políticas que protagonizaron los concejales oficialistas y opositores, estos últimos inclinados a favor de los vecinos, quienes sostienen que el Código Urbano de la ciudad establece que en la zona residencial que habitan -es decir, donde se alzaría la cuestionada torre- sólo autoriza a construir edificios que no superen los siete metros de altura."El edificio no va a afectar a los vecinos, sino al contrario, va a acompañar el desarrollo arquitectónico de la ciudad", respondió el funcionario ante la queja insistente de los que habitan en las inmediaciones de la esquina de Sarmiento y República del Líbano, quienes no se fueron para nada satisfechos con las explicaciones que les ofreció el titular de Planeamiento Urbano.
En cambio, el concejal de la bancada opositora Jorge Sopeña señaló la poca claridad con que el Municipio autorizó la construcción de un edificio de casi 40 metros de altura, casi el triple de lo que fija la normativa como límite máximo. "No se ha aclarado cuál es la norma exacta que contempla la flexibilización, el artículo correcto del Código Urbanístico que habla de excepciones y que disfrazan de flexibilización", indicó el legislador.
Al finalizar el debate, Lozano aseguró haber dado respuesta a todos los interrogantes que le plantearon y que la obra "se ajusta totalmente a las normas de una zona residencial"."Por supuesto que lo de los vecinos merece ser tenido en cuenta. Ahora, este caso es muy particular, porque se han construido muchos edificios en la ciudad en ésta y en anteriores gestiones, y nunca que nosotros tengamos conocimiento ha habido vecinos oponiéndose. Entonces, uno tiene que hacer obligadamente otro tipo de lecturas", dijo en referencia a los fuertes cuestionamientos que recibió de Ricardo Marchioni, uno de los vecinos que es un férreo opositor a la edificación y a quien Lozano identificó como una persona con "intereses de tipo inmobiliario", una acusación que el propio Marchioni desmintió."Mis intereses no son comerciales, sino de vecino. Vamos a hacer fuerza para que se apruebe una ordenanza de contraposición a esta medida", sostuvo.
Comentá la nota