Puiggari pidió soluciones para el conflicto de las lanchitas amarillas

Más de 300 fieles marcharon ayer hasta el corazón del Puerto de Mar del Plata. El Obispo de la Diócesis local le rogó a Dios que se destrabe la crisis que atraviesa el sector pesquero.-
En el marco de una nueva edición de la Procesión de San Salvador que se concretó en horas de la tarde de ayer -después de haber sido suspendida en dos oportunidades-, el Obispo de la Diócesis de Mar del Plata, Monseñor Juan Alberto Puiggari, pidió por una pronta solución para el conflicto por el que atraviesan las tradicionales lanchitas amarillas del puerto local. Por su parte, el titular de la Sociedad de Patrones Pescadores, Luis Ignoto, quien también participó de la ceremonia religiosa, se mostró optimista en cuanto a la llegada de respuestas que podrían desembarcar a mediados de la próxima semana.

Cerca de las 15.30 la multitud se concentró en las puertas de la Sagrada Familia, donde minutos después alzaron sus banderas, varias ofrendas florales y la estatuilla del Santo Patrono de los Pescadores para emprender el paso hasta la banquina del Puerto marplatense.

A lo largo de la procesión, encabezada por Puiggari e Ignoto, entre otras autoridades religiosas y referentes de la actividad pesquera, los cánticos en busca de renovar la fe se hicieron sentir. También se pidió por un año favorable para la industria marítima y se expresó una oración frente a la sede de la Prefectura Naval Argentina, donde el Obispo saludó cordialmente a los jefes de la fuerza.

Al arribar al monumento de Los Pescadores, donde se colocó una ofrenda floral, el Obispo de la Diócesis le dijo a El Atlántico que la Iglesia ha promovido esta ceremonia "con la esperanza de pedirle a San Salvador por todas las necesidades del Puerto y especialmente en esta oportunidad por la solución de las lanchas amarillas que están en un conflicto importante".

"Rezamos y nos interesamos. Técnicamente no sabemos cuál es la solución, pero sí pedimos que se busque el bien común y que sobre todo se cuide a los más chicos, que siempre en economía el más grande va absorbiendo al más chico y el gobernador les ha prometido para la semana que viene poder encontrar soluciones, así que vamos a pedir para que éstas lleguen. La fe del Puerto es maravillosa", destacó.

En esa misma línea, Puiggari añadió: "La gente del Puerto es muy agradecida a Dios por todo lo que les ha dado, pero siempre sabemos que el Puerto tiene momentos lindos y momentos de dificultad. Uno aspira a que la solución sea definitiva y que no todos los años tengamos nubarrones en la perspectiva".

Una vez que la multitud arribó a la banquina, se encontró con las características lanchitas amarillas que, al igual que durante los festejos por el 136º aniversario de la ciudad, presentaban carteles a través de los cuales el sector exige soluciones urgentes para el desarrollo de su actividad.

Minutos antes de la 17 se vivió el momento más emotivo de la tarde. Las autoridades eclesiásticas subieron a una de las lanchitas junto a un grupo de pescadores y, entre la música, las ofrendas florales, los aplausos y coloridos fuegos artificiales que iluminaron un cielo parcialmente nublado, la embarcación especialmente decorada para la ocasión partió para recorrer la costa marplatense, homenajeando a aquellos trabajadores que han perdido su vida en alta mar.

Más de 500 personas registraron este momento inolvidable con sus cámaras fotográficas a fin de captar el instante más esperado de la ceremonia.

No obstante, segundos antes de zarpar, el presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores dialogó con este medio y, emocionado por ver reunida a la comunidad portuaria en un acontecimiento religioso se estas características, subrayó: "Siempre renovamos nuestra fe para tener un año mejor y esta fiesta se trata de reivindicar el trabajo, la historia de la pesca y esperar el año con alegría".

Consultado acerca del avance en las negociaciones para resolver el conflicto advertido por los trabajadores de las lanchitas amarillas, Ignoto adelantó: "El miércoles vamos a ver qué resuelve Nación. Nosotros tenemos fe. La esperanza está. Nos hicimos oir en el reclamo, de manera pacífica, mostrando quienes somos".

Por último, el referente de la industria pesquera hizo público su deseo que el 2010 "sea un año de mucha captura". "Esa es la esperanza que uno tiene, pero después hay variables que uno no puede manejar. Las variables del mercado, la crisis internacional, el dólar, el incremento de costos… son muchas las cuestiones que hacen a la pesca, pero esperamos tener un buen año, de mucha actividad", concluyó.

Comentá la nota