La colocación de dos carteles que anunciaban la construcción de una escuela municipal enfureció a los trabajadores.
Puesteros del Mercado de Abasto ratificaron que no se trasladarán al nuevo terreno donde se emplazará la feria municipal, mediante una candente manifestación con cortes de calles.
La colocación de dos carteles que anunciaban la construcción de una escuela municipal donde actualmente funciona el Mercado despertó la furia de los trabajadores que decidieron manifestarse para “demostrar que no se van a ir y que no están de acuerdo”.
“Pusieron los carteles el sábado a la tarde, cuando no había nadie. Decidieron solos, sin conversar con nosotros. Hay más de 1500 personas que viven de esto, pero no les importó”, dijo uno de los manifestantes.
Ayer por la mañana, vendedores y fleteros utilizaron sus camionetas y camiones para cortar todos los accesos alrededor del Mercado.
El reclamo subió de tono cuando los vehículos que circulaban por el lugar se las ingeniaban para cruzar o se quejaban, ya que los puesteros, enfadados por la “burla” a su corte, les tiraron trozos de ladrillos.
Luego, decidieron tomar los dos carteles que colocó la municipalidad de la Capital anunciando la obra para la escuela “El Principito” (que ya estaban rotos) y los arrancaron del suelo para tirarlos en medio de la calzada.
Por último, quemaron cubiertas frente al anexo del Banco de la Nación Argentina.
Sobre el reclamo
Los trabajadores del Mercado insistieron en sus dudas sobre “el nuevo terreno y su jurisdicción”, puesto que sería en el departamento Valle Viejo.
“Ya teníamos nuestras dudas y se afirmaron con un cartel que pusieron en el lote. Allí dice ‘gestión de Natalia Soria’. Nos están mintiendo y no nos vamos a ir de aquí”, dijo un fletero.
Julio Romero, mayorista de frutas y verduras, afirmó que “ya se está trabajando con un abogado, porque se firmó un decreto y este terreno fue donado para el Mercado”.
“Nosotros lo sentimos por los chicos de la escuela, pero del trabajo en este lugar dependen más de 1500 personas”, añadió.
Otro de los vendedores se sumó a las quejas, al reiterar enérgicamente que “no se van a ir” y pidió una vez más que les arreglen el espacio en el que funciona el Mercado actualmente.
Cuando este medio les consultó si dialogaron con el director del lugar o con alguien de la municipalidad de la Capital, los reclamantes contestaron que “Cativa no da la cara; no lo vemos nunca y no se hace cargo. Nadie nos vino a ver y menos todavía de la municipalidad, porque a ellos no les importa”.
“Nos quieren correr como a ratas”, añadió otro.
Enojados con los concejales
Los puesteros también arremetieron contra los concejales capitalinos al exponer: “Fuimos a verlos para que nos acompañen o ayuden a encontrar una solución, pero nos dieron vueltas. No están del lado de los vecinos”.
Finalmente, los trabajadores anunciaron que de no tener respuestas, seguirán con las medidas todos los días y advirtieron que “cada vez serán más duras”.

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