El puerto marplatense batió récord de turistas

Los cuatro días de Semana Santa arrojaron otro récord de turistas en Mar del Plata, a la que ingresaron más de 200.000 personas a razón de 1.500 autos por hora, entre jueves y viernes. El puerto fue el lugar más concurrido, según datos oficiales.
Un lugar que refleja una virtual “república” para sus residentes, de acuerdo con su rica historia.

Los días nublados sirvieron a uno de los mayores centros gastronómicos de turismo: más de 25.000 personas por cada mediodía y noche recorrieron los variados restaurantes del puerto.

El paseo, modernizado a partir de los `80 y a 15 minutos del centro de la ciudad, cuenta con vida propia desde los años `50 cuando la pesca se convirtió en la principal industria marplatense.

Construido hace 90 años por ingenieros franceses es una de las atracciones al sur de la ciudad y el mayor factor de su economía. El 60% de la pesca argentina la promueve el puerto marplatense, en el que hay más de 10 mil trabajadores sindicalmente organizados.

La construcción data de 1921 y estuvo a cargo de los ingenieros Allard, Dolfus, Silar y Wirot. Una curiosidad: estos franceses fundaron también el Club Aldosivi y para darle nombre a la entidad utilizaron las dos primeras sílabas de cada apellido, en el último caso con error del operador del telégrafo.

El puerto fue inaugurado con el ingreso del vapor “Ciudad de Buenos Aires”, en 1922. Unas 330 embarcaciones -típicas lanchas amarillas de pesca de altura- salen a diario y proveen pescado de todo tipo a unas 150 plantas procesadoras en tierra.

La construcción de la Dársena comenzó en 1917. El puerto consta de dos extensas escolleras -la Sur y la Norte- sobre una superficie de 1.400.000 metros cuadrados.

Otro club portuario con mucha tradición es Talleres, ahora en el ascenso. Su apogeo lo vivió a fines de los 50 y comienzos de los 60. El clásico Aldosivi-Talleres patentizaba la gran pasión futbolera marplatense.

Un emblema es Salvador Vuoso, ex futbolista de Aldosivi destacado en esa época, hombre de mar durante tres décadas y ahora convertido en el ícono portuario. El popular “Tatore” -así lo llaman todos- fue el goleador en el ascenso del´56.

“Iba a jugar saliendo directamente de la lancha”, evocó. El predio de Aldosivi lleva su nombre en un homenaje que tributó la anterior comisión directiva, presidida por el empresario Alberto Valastro, curiosamente también jugador de Aldosivi, pero en 1966.

Uno de los reconocidos exportadores, titular del grupo Valastro, admitió la importancia de la pesca como “industria prominente en una comunidad que no tiene, fuera del puerto local, mayor interés; a veces nos sentimos olvidados por los factores de poder”, dijo.

Los residentes en su mayoría son hijos y nietos de inmigrantes italianos llegados al país en dos grandes corrientes, después de cada guerra mundial, y escapados de una Europa devastada.

La pesca varía en torno a los mariscos, merluza, corvina, pejerrey, besugo y anchoíta. Los barcos de altura, a su vez, capturan calamar, salmón, centolla y bonito, entre otras especies para exportación.

Aunque no todo lo que reluce es oro. A menudo se suscitan conflictos entre los obreros de la industria del pescado y las patronales del sector. Durante la dictadura militar varios dirigentes sindicales sufrieron persecuciones.

Uno de ellos, Abdul Saravia, fue protagonista excluyente entre los 70 y los 90, hasta su deceso a causa de una enfermedad.

El Sindicato Obrero de Industria del Pescado coexiste con dos realidades.

Un grupo de empresas exporta por un valor superior a los 400 millones de dólares anuales, según datos que manejan las organizaciones que agrupan a los trabajadores, “y paralelamente buena parte de nuestra masa obrera está en negro”, dicen.

La mayor tragedia de este puerto ocurrió el 29 de agosto de 1946 -tormenta de Santa Rosa- cuando el mar segó la vida de 34 tripulantes.

Una plaza del puerto marplatense remite al recuerdo de Carmelo Agliano; José, Domingo y Nazareno Contessi; José Luis Celedoni, Saro Tateo y Horacio y Jorge Di Mauro, entre otras víctimas invocadas.

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