Este medio accedió a una entrevista con el Presidente del Concejo Deliberante Pablo Rapetti quien se refirió al año legislativo y se detuvo a reflexionar sobre aspectos institucionales y políticos que determinaron la no aprobación aun del presupuesto municipal presentado por el ejecutivo para el 2014.
Sobre el presupuesto 2014 señalo que no tuvo aprobación a la fecha a causa de una serie de desencuentros de carácter técnico detectado en ambos presupuestos de los poderes del Estado, refiriéndose al presupuesto del legislativo y al del poder ejecutivo. Rapetti aseveró saber distinguir claramente las dificultades técnicas de las acciones mediáticas que se iniciaron con filtración a la prensa de los borradores del presupuesto 2014 del Concejo Deliberante remitidos a la Intendencia. “Hoy las principales diferencias y dudas que se le comunicó formalmente al ejecutivo radican en los excesivos cálculos de montos presupuestados por áreas, reasignación de partidas calculadas sin control de ningún ente interno ni del legislativo local, las formas en que se debe leer se ejecutarían partidas, prescindiendo de todo control legislativo; el aumento de tasas excesivas a contribuyentes, licitaciones públicas con montos prefijados sin anexos presupuestarios ni pedidos preventivos ante el organismos legislativo controlador, compras de tierras sin autorización
pertinente del poder legislativo. Todo los cual hace suponer una política agresiva de endeudamiento que en el futuro deberán asumir los contribuyentes y las arcas fiscales de la provincia de Santa Cruz. Es por ello que le solicitamos al ejecutivo que evalúen racionalmente la posibilidad de hacer algunas modificaciones al Proyecto de Presupuesto 2014. Sinceramente esperábamos una nueva etapa de diálogo y consenso como así lo manifestara el intendente ante medios periodísticos; yo también lo creí así, pero no sucedió, ya que no vino a la Comisión de Presupuesto cuando fue invitado”. Simplemente “De ésta manera el Ejecutivo le faltan el respeto al Concejo Deliberante, a los concejales y sobre todo, le niegan a los vecinos la posibilidad de tener un Presupuesto claro, explicado y controlado”. Rapetti finalmente admitió que hay una lectura institucional y otra política. “…en el caso de la lectura política quienes accedimos a la banca por el apoyo de la militancia y en la línea política del Intendente Ampuero, en éste último año nunca fuimos convocados para trabajar temas de Estado, ni de presupuestos, siempre fuimos llamados por terceros para votar tal o cual pedido político y nos enteramos siempre de las decisiones tomadas a través de la prensa. Es obvio que somos primero personas, luego dirigentes y por último alguien debería pensar que la “obediencia debida” forma parte de otra época y el respeto a los votantes y las instituciones debe estar primero y no usar el nombre de los militantes de nuestro sector para justificar un capricho personal”.
En consecuencia en lo personal y por el accionar de todos los miembros del Concejo deliberante que actuaron de acuerdo al mandato que le dio el pueblo Puerto Deseado para que los representara y personalmente como presidente del Cuerpo, nos sentimos satisfechos de estar dando un respaldo contundente al Estado Municipal en materia de transparencia institucional y apoyar la diversificación de actividades económicas y recaudación complementaria de manera transparente. Con seguridad para inversionistas y comunidad la función controladora que viene ejecutando el Legislativo en su conjunto ante los temas económicos de la comunidad a través de Ordenanzas tipo Agencia de desarrollo, minería y casinos y otros tantos programas de inversión pública podrán soportar cualquier intentona política y auditoria estatal. Pablo Rapetti concluyó que el no tratamiento del presupuesto sea justificado por el señor Intendente que el concejo le estaría negando el aumento a los trabajadores municipales es sólo una farsa. Ciertamente, sería más recomendable y útil para la gestión del Ejecutivo municipal, que éste analizara este cimbronazo político que le da el Concejo Deliberante, su principal organismo de contralor, tomándolo como un signo de alerta. Quizá sea el momento de poner la atención en el mensaje político actual, que fluye, no solamente de lo acontecido en comisiones y sesiones, sino también en los pedidos de informes presentados por los ediles durante el 2013 y, fundamentalmente, en los muchos reclamos de los vecinos, que son cada vez más sostenidos. Rapetti concluyó “«La casa no está en orden». Se está a tiempo de ordenarla. Ojalá exista la decisión política de hacerlo”.
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