Lo dijo el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Julio Schneider, quien sostuvo que el nuevo viaducto tiene que resolver la conectividad, sin sumar tránsito al cuello de botella de la ruta 168.
Los trabajos tienen un presupuesto oficial de 89.700.000 pesos, en tanto el financiamiento proviene de fondos del Tesoro nacional.En diálogo con Diario UNO el ministro de Obras Públicas de la provincia, Julio Schneider, dijo que la noticia fue recibida “con buenas expectativas” ya que “se va cumpliendo con lo que en su momento se había acordado con el gobierno Nacional, el de Entre Ríos para trabajar en un proceso que se encamine hacia la concreción de un nuevo enlace entre las dos provincias a la altura de Paraná”.
El funcionario recordó que la iniciativa tuvo su puntapié inicial cuando la Presidenta visitó la capital entrerriana hace seis meses aproximadamente. “En ese momento –puntualizó– se anunció un trabajo de equipos técnicos para la elaboración de los términos de referencia para un llamado a licitación que es el que se va a hacer el 14 de marzo próximo”.
“Eso apunta a dos cosas: en primer lugar a definir la traza óptima que satisfaga las expectativas de ambas provincias y de ambas capitales. En segundo lugar, una vez concretada la primera, la elaboración
de los pliegos técnicos para la licitación de la construcción de la obra. De eso estamos lejos, porque el trabajo que se va a encarar va a demandar no menos de dos años y medio, pero en obra pública lo
primero que hay que tener en claro es qué y cómo se va a hacer, y en eso estamos encaminados”, aseguró.
En la elaboración de los términos de referencia participaron representantes del gobierno de Santa Fe, del gobierno de Entre Ríos y de Vialidad Nacional. Allí, básicamente las partes interesadas pusieron sobre la mesa algunos de los puntos que consideran que se deben tener en cuenta para la elección de la traza y la futura construcción del puente.
Los puntos a tener en cuenta
—¿Cuáles son los límites geográficos que se fijaron para la elección de la traza?
—En primer lugar hay un parámetro establecido que en el sur parte del Gran Paraná hasta unos 10 kilómetros al norte del Gran Paraná. Pero desde el punto de vista de la provincia de Santa Fe nosotros planteamos que esta nueva traza tiene que saldar las dificultades que tenemos en el enlace actual del área metropolitana por el cuello de botella que significa el puente Oroño. Tiene que haber un enlace entre ambas ciudades que sea alternativo al Oroño. La segunda cuestión está en relación al proyecto de traslado de la actividad portuaria a un nuevo emplazamiento. Esa es una obra estratégica que, por supuesto, hace que toda obra que aporte a esa logística tiene que estar en sintonía. Por lo tanto, la consultora deberá tener presente esta necesidad estratégica de la provincia de Santa Fe y de toda el
área de la Región Centro. “La tercera cuestión –prosiguió–, que no es menor, es la de mantener la idea de corredor bioceánico central que pasa por Coquimbo (ciudad portuaria de Chile), por San Juan,
Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y llega al Brasil, a la altura de Porto Alegre. Por eso esta obra tiene que tener en cuenta esta idea”.
Además, el funcionario dijo que “se deberá tener presente lo que ambas provincias y ambas capitales estuvieron construyendo en los últimos años para mejorar la logística de la región”. En ese marco señaló desarrollos de infraestructura como la Circunvalación Oeste en la ciudad de Santa Fe, la autovía de la ruta 19 y el tramo nuevo de la ruta nacional 168 desde La Guardia hasta Paraná. “Si bien esto no va a definir la traza exacta, porque eso va a depender de cuestiones de orden geológico, de los cursos de los ríos, entre otras cosas, sí estamos definiendo cuáles son los límites que Santa Fe pide que se respeten a la hora de definir la traza”, aclaró.
Por otra parte, Schneider dijo que estos planteos que hizo el gobierno santafesino no son negociables. “Esto forma parte de los términos de referencia y del documento que fue aprobado y por el cual se va a llamar a licitación. De todas formas, para la elección definitiva va a haber procesos de consultas de los que van a participar no sólo el gobierno de Santa Fe, sino también todas las instituciones que tienen algo que decir en este tema. Por lo tanto, los niveles de consenso que se van a procurar van a ser muy altos”, aseguró.
—Al ser una obra que tendrá un impacto regional, ¿es posible que la nueva traza esté ubicada fuera del ejido de la ciudad de Santa Fe?
—No, todo lo contrario. La unión puede ser al sur de la ciudad de Santa Fe o al norte. Si nosotros planteamos que esto debe contribuir a sostener una cuestión estratégica en la región como la consolidación
del área metropolitana Santa Fe- Paraná, no nos da lo mismo que este enlace pase a 50 kilómetros al norte o al sur de Santa Fe. Más allá de la voluntad de los gobiernos, los santafesinos y los entrerrianos decidieron compartir sus actividades. Hay muchos santafesinos que estudian o trabajan en Paraná y viceversa. Por eso esto es bueno y le da potencialidad a la región. Por eso creemos que las obras de infraestructura que se proyecten deben tener presente esta lógica.
El puente a Santo Tomé
—Otra conexión vial que depende de la Nación es la de las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé, ¿tuvo alguna notificación al respecto?
—No. Ese enlace fue requerido no sólo por ambas ciudades, sino también por la provincia. Fue una promesa, un compromiso y, a esta altura, yo diría una deuda que tiene la Nación con la región que permitiría mejorar la conectividad. Hasta ahora se avanzó en definir cuál va a ser la traza pero, hasta el momento, no tenemos noticias de que se avance en la concreción física. Como consecuencia de esa
demora, nosotros encaramos junto a la Municipalidad de Santo Tomé el acceso norte, que es un enlace alternativo con la capital y que está próximo a inaugurarse. Eso fue una iniciativa del municipio que nosotros acompañamos a través de la Dirección Provincial de Vialidad. Eso nos va a permitir alivianar la actual saturación que tiene el Puente Carretero.
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