El día en que el puente voló por los aires

Hacía casi 30 años que había colapsado sobre el río Sauce Chico. Ayer, el Ejército Argentino voló la estructura y, en los próximos días, se realizará la extracción total de los restos. De esta forma, el cauce quedó liberado y podrá responder mejor ante crecidas como las de enero pasado, que anegaron centenares de hectáreas. Vialidad prevé proyectar un nuevo puente.
El de ayer fue un domingo más que auspicioso para la pequeña comunidad de Nueva Roma, que vio cumplidos dos anhelos muy antiguos: por un lado, el Ejército Argentino voló la estructura del viejo puente que había colapsado sobre el río Sauce Chico y, en los próximos días, dejará totalmente limpio el cauce; por el otro, se iniciaron las obras para dotar a la comunidad de red de agua potable, a cargo de la Provincia.

La voladura del puente era un viejo reclamo desde que, en 1982, la estructura de hormigón cedió y quedó semidestruida, tendida sobre el cauce que, a esa altura, tiene unos 15 a 18 metros de ancho. De esta forma, ante cada lluvia de importancia en la zona, ese sector del Sauce Chico se anegaba, lo que derivaba en la inundación de centenares de hectáreas circundantes y la consecuente pérdida de sembrados, alambrados e instalaciones rurales.

La explosión se concretó sobre las 9.15 de ayer, luego de una semana de trabajo por parte de 32 soldados de la Compañía General Mecanizada Nº 10 con asiento en Santa Rosa, a cargo del teniente coronel Guillermo Mander.

En primer lugar, se debió eliminar del cauce varias toneladas de árboles y ramas que habían sido arrastrados por la corriente durante la crecida que tuvo lugar a principios de enero pasado, cuando se registraron lluvias de 200 a 300 milímetros en la región.

"Ese fue el primer problema que debimos sortear para empezar a trabajar, porque entendimos que no podíamos pensar en volar el puente y liberar el cauce si antes no eliminábamos los troncos y ramas. La retroexcavadora trabajó durante días", refirió ayer el teniente coronel Mander.

Luego se inició el análisis de la estructura del puente, a fin de determinar cómo se haría la voladura. Surgió entonces el segundo inconveniente: además de los clásicos hierros torsionados de 8 a 10 milímetros de diámetro, se encontraron sobre la base hierros de unas dos pulgadas de diámetro (más de cinco centímetros).

"Eso nos llevó a recalcular la voladura. Igualmente, concluimos entonces que no se justificaba intentar cortar esos hierros de dos pulgadas, ya que era algo que podíamos hacer luego con equipos especiales", indicó.

Una vez que se completó el análisis de la estructura, comenzó la perforación de puntos sensibles para colocar allí los explosivos plásticos. Se realizaron más de 180 agujeros. Entonces sí quedó todo listo para la voladura.

Ensordecedor

A las 7 de la víspera, los efectivos de la compañía iniciaron la colocación de los explosivos, detonadores y otros elementos técnicos, mientras se coordinaba el corte de los caminos rurales circundantes, como medida de seguridad.

Para las 8.30 ya estaba casi todo listo, pero aún faltaba ubicar a las autoridades a una distancia segura (un mirador improvisado en un cerro cercano, a más de 500 metros del sitio de la detonación).

Con el correr de los minutos, al lugar fueron llegando el intendente de Tornquist, Gustavo Trankels, acompañado por Juan María Viñales (titular del Servicio Provincial de Agua y saneamiento Rural), Eduardo Benozzi (titular del departamento Zona XI de Vialidad Provincial) y Daniel Mas (jefe Zona 6 de la dirección de Hidráulica).

A las 9.12, desde el puesto de detonación, un efectivo alzó una bandera colorada y se dio aviso de que quedaban menos de dos minutos para la detonación.

A las 9.13 llegó la explosión: primero se escuchó un ruido sordo, de mediana intensidad, y se pudo observar una columna de polvo y humo alzándose sobre la estructura del puente; menos de un segundo después se escuchó el ensordecedor sonido de la detonación, y luego los aplausos de algunos de los presentes.

"¡Qué impresionante lo que tarda en llegar el sonido, la onda expansiva...!", se sorprendió Trankels, mientras los restos del puente aún humeaban.

Acostumbrado a este tipo de reacciones, el teniente coronel Mander aclaró que el operativo fue un éxito, ya que se realizó la voladura sin causar daño alguno, salvo al puente.

"La experiencia fue muy buena, porque pocas veces tenemos la posibilidad de efectuar detonaciones fuera de un ambiente académico controlado. Pero la satisfacción más grande es que el Ejército Argentino haya podido ser útil a una comunidad como la de Nueva Roma", confió.

También adelantó que la labor de su compañía no iba a terminar ayer, sino hoy o acaso mañana.

"Ahora tenemos que cortar los hierros que no se hayan cortado e iniciar el retiro de cada parte. La voladura no tenía por objetivo reducir la estructura del puente a escombros, sino simplemente dividirlo en piezas de menos de siete toneladas de peso, que pudieran ser removidos por la retroexcavadora del Ejército", sostuvo.

Un domingo "redondo"

El intendente tornquistense Gustavo Trankels destacó ayer que el retiro del viejo puente era uno de los reclamos de la comunidad de Nueva Roma durante los últimos años.

"Lo curioso es que, justo cuando hallamos una solución para este antiguo pedido de los habitantes de la localidad, desde el SPAR nos informaron que se iniciaba la obra de agua para la localidad, que era otro anhelo de décadas. Así que fue un domingo 'redondo' para esta zona de nuestro distrito", enfatizó.

A su lado, Juan María Viñales, titular del SPAR, confirmó que ya comenzó la ejecución de pozos de agua en Nueva Roma.

"Se va a hacer una red de agua para toda la localidad y, aparte, se va a montar una planta de potabilización y embotellado que abastecerá con bidones de 20 litro, sin costo alguno, al sector de quintas y a la población rural dispersa", anunció.

¿Se viene un nuevo puente?

El representante de Vialidad Provincial en la zona, Eduardo Benozzi, y su par de la dirección de Hidráulica, Daniel Mas, señalaron ayer que se comenzará a planificar esta semana la ejecución de un nuevo puente que reemplace al que ayer fue volado.

"Vamos a trabajar técnicamente en un proyecto que nos permita hacer una evaluación de costos", sostuvo Mas.

Benozzi reconoció que, a priori, se trataría de realizar un puente más grande que el existente.

"Tenemos que estudiar las características del curso de agua y el ritmo de las crecidas, pero por ahora hablamos de ejecutar un puente y no de un vado. Igual, ello se verá", dijo.

Trankels sostuvo además que, sin el apoyo del Ejército Argentino, no se podría haber realizado la extracción del puente.

"Y no sólo por el manejo de los explosivos --aclaró--, sino por el aporte de las maquinarias. Esto tiene un costo que el municipio no lo podría haber afrontado por sí mismo".

Eduardo Benozzi, de Vialidad Provincial, se expresó en ese mismo sentido en cuanto a su cartera.

"Habría sido una tarea muy compleja para nosotros, así que creo que la voladura fue la solución perfecta", dijo.

Números

* 37 kilogramos de explosivos plásticos se utilizaron para volar el puente.

* 182 agujeros se realizaron sobre la estructura de hormigón, para insertar allí los explosivos.

* 32 hombres participaron del operativo, integrantes de la Compañía General Mecanizada Nº 10 de Santa Rosa, a cargo del teniente coronel Guillermo Mander.

* 33 integrantes del curso nacional que realiza la Escuela de Ingenieros del Ejército observaron el operativo, a las órdenes del teniente coronel Julio Eduardo Ruarte. Había efectivos de sitios tan distantes como Salta, Entre Ríos, Corrientes, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Buenos Aires, Chubut y Santa Cruz.

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