"El pueblo está cansado de un gobernante soberbio, vanidoso, autosuficiente y seguidor de Maquiavelo"

Son lamentables, y cotidianos los hechos de autoritarismo y soberbia del INTENDENTE LOCAL: Cristino Mendoza y su HERMANO PRESIDENTE DEL H.C.D.:

Señor Director: Me dirijo a Ud., para felicitarlos por la excelente cobertura que suelen dar a los lamentables, pero ya cotidianos para nosotros, hechos de autoritarismo y soberbia del INTENDENTE LOCAL: Cristino Mendoza y su HERMANO PRESIDENTE DEL H.C.D.: Francisco Mendoza.

La excelente y veraz cobertura a la cual no tienen acostumbrado, dejan poco que agregar. Excepto por que no solo son cuestiones mediáticas o   anecdótica, son hecho graves policiales y penales.

Por ello me permito unas simples reflexiones sobre actitudes comunes y habituales del mandatario local. Aunque dudo que su limitada capacidad intelectual y exceso de soberbia le permitan entender.

Uno de los peores errores humanos es la soberbia, la prepotencia o la arrogancia porque, llegado el momento, este tipo de posturas ocasionan situaciones difíciles y muchas veces irreversibles de las que uno se arrepiente o se empeña en reparar a cualquier precio.

Dicen que la soberbia en los "mediocres" es más gruesa que la coraza de un buque de guerra. Afirman que el hombre soberbio llama sabiduría a lo que él sabe, e ignorancia a lo que saben los demás. Habla con prepotencia porque ignora, porque es superficial; no se toma la molestia de ver el conjunto de circunstancias o la causa del problema. Pega la nariz a la pared y no ve lo que hay más allá.

Para cualquier entidad sea pública o privada, es indispensable una buena autoridad y un mejor gobernante, porque impulsa el desarrollo, el crecimiento cultural de un pueblo, genera un mejor clima de convivencia y evita a toda costa, que se caiga en la indiferencia hacia la participación ciudadana.

La humildad es lo que "no permitirá" que el que gobierna pierda las dimensiones de la realidad, lo anclé al piso para que no se eleve sobre niveles que lo pongan en un plano inalcanzable "sublime" y "divino", como ocurre con nuestro intendente mediocre, que, al tener el poder, cree ser más que cualquier otro ¡Estúpido!

Dentro de esa humildad, está el valor de la honestidad, que no solamente se trata de que no se apropien de los dineros públicos ni que abusen del poder que se le ha entregado, y que no permitan que sus subalternos lo hagan, como ha ocurrido cotidianamente en nuestra localidad.

Ser coherente, característica poco asistida entre los políticos y menos en el intendente local; es el ingrediente necesario para tener la "frente en alto", mirar a los ojos a la gente y no avergonzar a los hijos. Se trata de que el gobernante haga lo que dice y piensa; que su actuar en la administración pública, esté normado por lo que dijo que haría, y no gobierne de acuerdo a las circunstancias, ocurrencias o influencias de sus cortesanos.

Ser justo, equitativo, ocuparse de todos por igual, pero preferentemente de los que tienen más necesidad. Hablar menos y hacer más, esto último hacerlo bien. Pensar en todos y asumir responsabilidades por encima de cualquier circunstancia; tomar decisiones acertadas, tratar de equivocarse lo menos posible, consultar y escuchar a todos, inclusive a aquellos que no siempre están de acuerdo con su proceder, olvidando un tanto, a los eternos aduladores que por monedas son capaces de vender no solo a su progenitora, sino su alma al diablo.

Lamentablemente, tenemos un Intendente que intenta "torcer" la justicia, ya sea para beneficiar a sus amigos o a los más poderosos; que mueven influencias, dinero o relaciones para que sus familiares, esbirros o incondicionales no respondan ante la justicia. Se le olvida que es de buen gobernante estar más allá de sus apetitos personales, de su afán de poder y desde luego de su codicia.

El mejor gobernante, es el que tiene una visión de futuro, pero no para sus aspiraciones personales, sino para realizar el desarrollo o beneficio de su pueblo.

Permítame, por último, recordarle algunos pensamientos del escritor ambateño Juan Montalvo:

"El soberbio que anda con el cuello erguido, en la convicción de que un título sin valor real, o una usurpada e inmerecida preponderancia lo eleva sobre los otros, no pertenece al pueblo".

"El gobernante que no permite hablar ni escribir es tirano, el pueblo que no puede ni lo uno ni lo otro, esclavo"; y esta otra: "Ya os veo, tiranos, cuando se os acabe el poder, porque la conciencia os ladra y grita que el enemigo del género humano, ha de temer al género humano".

Para decirlo claro, el pueblo está cansado de un gobernante soberbio, vanidoso, autosuficiente y seguidor de Maquiavelo, que en sus consejos al Príncipe le decía: "Cuando el pueblo te pida pan, dale circo".

"Revolución que tiene la mira puesta al progreso y la cultura de los pueblos, colocará la imagen de la libertad en las elecciones".

¡Qué así sea! por el bien de nuestro amado INGENIERO JUAREZ.

P/D "HAY GOBERNANTES QUE TIENEN TRES PERROS PELIGROSOS: La ingratitud, La soberbia, y la Prepotencia, que cuando muerden al PUEBLO dejan heridas muy profundas (MARTIN LUTERAL)

 

                                                                                                                          ATTE: JOSE HUMBERTO ARAOZ

                                                                                                                                         DNI 20071180

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