En algunos sectores es prácticamente imposible avanzar. El desconocimiento de las normativas y el escaso control permiten que el fenómeno avance en distintas áreas de la ciudad
Desde hace tiempo que las malas costumbres de algunos frentistas se traducen en serios inconvenientes en el tránsito personal. Las personas mayores y mujeres embarazadas sufren los peores peligros, ya que se ven expuestas a sufrir caídas debido a los obstáculos que se interponen en su camino. Incumplir la ordenanza de utilización de espacios públicos es moneda corriente, ya que la mayoría de los ciudadanos desconoce ciertas normas que regulan el mantenimiento de veredas, parterres y obras de modificación de propiedades privadas. En algunas zonas de la ciudad, irregularidades han pasado a ser "normales" a los ojos de los ciudadanos.
Escombros
Desde hace tiempo que la acumulación de escombros y materiales de construcción sobre las veredas es una cuestión habitual. También es común ver obras en construcción que no cuentan con ningún tipo de valla protectora, e incluso veredas rotas que dejan expuestos grandes pozos. Todas estas situaciones violan las ordenanzas municipales 5.547 de octubre de 2008 y la modificada 710 del año 1977.
El principal incumplimiento, o por lo menos el más visto, se lleva a cabo al momento de encarar una obra privada. El Artículo 51 de la Ordenanza 710/77 (modificada por la Nº 5547/08) aclara y establece que para la iniciación de una obra, la misma debe contar con "vallas construidas con tablas o chapas, con una altura mínima de 1,50 metros". De la misma manera, la norma determina que las mismas sólo podrán ocupar "hasta la mitad del ancho de las veredas como máximo", desde la línea municipal.
Situaciones que violan estas reglas se pueden ver en diferentes puntos de la ciudad, en donde propietarios permiten que los obreros trabajen prácticamente en las calles. Esto obliga a peatones a bajar a las calles y transitar entre autos y motos. Este último aspecto es remarcado por la ordenanza 5.547, que en su artículo segundo afirma que "cuando sea necesaria la demolición de muros, se tomarán todas las precauciones del caso para evitar peligros e incomodidades a los transeúntes".
Otra de las contravenciones frecuentes se refiere al tipo de material que se instala en las veredas. Muchas veces, el área peatonal es de baldosas resbalosas y en los días de lluvia son muchas las personas que sufren caídas y golpes. Según las ordenanzas, las mismas deben ser de mosaico calcáreo "tipo vainilla", losetas de hormigón, "todos de material antideslizante y de alto tránsito", evitando así esta clase de situación. También están prohibidas las construcciones del tipo "cordón" en el medio de la vereda, lo que impide el tránsito, sobre todo de las personas discapacitadas.
Parterres
De igual forma, los parterres descuidados, pastizales, basura y hasta vehículos de gran porte estacionados sobre las veredas impiden el correcto desplazamiento peatonal. Altos pastizales pueden observarse en casi todos los barrios de la ciudad, tanto en propiedades abandonadas como en las privadas.
El cuidado de los parterres tiene reglas establecidas, que deben ser respetadas. En el Artículo Sexto de la Ordenanza Nº 5.574 se modifica el régimen del año 1977 y se establece que los parterres deberán "permanecer libres de malezas, desperdicios, escombros, montículos de tierra y cualquier otro elemento que perjudique la estética".
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