Proyectos para el desarrollo futuro del departamento

Proyectos para el desarrollo futuro del departamento

La utilización de un túnel ferroviario para el corredor bioceánico y el proyecto de regionalización son propuestas que tienen como eje pensar a largo plazo en el crecimiento local y regional. Hoy, cuando las autoridades provinciales se encuentran en la ciudad, significan nuestro aporte al debate. 

Hoy, cuando San Rafael celebra sus fiestas patronales, es una excelente oportunidad para pensar en el porvenir, y también para cumplir con una de los principios ineludibles que tenemos como medio de comunicación: ser vehículo de proyectos destinados a mejorar la vida y el desarrollo de la comunidad. Dos propuestas distintas, pero que tienen como eje pensar en el San Rafael del mañana, son el aporte que queremos ofrecer hoy a nuestros lectores.

 Una luz al final del túnel

De acuerdo a las obras anunciadas y en ejecución, para San Rafael se presenta una perspectiva sombría. Corazón indiscutido de la zona sur, frente al posible desarrollo de corredores bioceánicos a través de los pasos El Pehuenche y a futuro Las Leñas, corre el riesgo de prestar su territorio solo como paso pero sin obtener beneficios importantes de ese caudal de tránsito, tanto a nivel comercial, turístico como de transporte de cargas.

En el esquema propuesto, la construcción de la ruta 188 al sur del departamento, uniendo Malargüe y Alvear sin pasar por la villa de El Nihuil, llevaría el tránsito proveniente de la Pampa Húmeda, la Patagonia y el Mercosur por una parte de nuestro territorio departamental, pero lejos de la ciudad, cerrando así la posibilidad de desarrollo de centros logísticos y de asistencia y servicios.

A su vez, la pavimentación de la ruta 40 entre Pareditas y Agua del Toro, que usa territorio sanrafaelino, hará confluir por allí la circulación que viene del norte evitando también nuestra ciudad, con la consiguiente pérdida económica que ello significa.

A pesar de la falta de reacción de los sanrafaelinos cuando, años atrás, se presentaron ambos proyectos que nos dejaban de lado mientras dormíamos la siesta, hay alternativas valiosas que vale la pena poner en debate a la brevedad.

Un vecino sanrafaelino, Enrique Barrera, es autor de una propuesta que surgió a partir de explorar la geografía y la red existente, y encontrar un recurso en el que no parece que se haya pensado antes: un importante túnel ferroviario que evitaría el tránsito por la Cuesta de los Terneros, una seria dificultad para el transporte de carga pesada.

Esta y otras propuestas permitirían un gran aprovechamiento de esos futuros flujos, y el consecuente desarrollo del departamento y su configuración como eje logístico del sur.

Barrera explica que "San Rafael tiene la alternativa de proponer la utilización de la ruta de La Horqueta, que permitiría captar el tránsito de la Ruta 7 a la altura de San Luis, depositándolo en la 143 entre Salto de Las Rosas y Cuadro Benegas, para de ahí tomar la 144 hasta el Sosneado y luego al paso Las Leñas".

Pero el punto más importante de la propuesta es el que hasta ahora no se había estudiado en profundidad. "Un obstáculo importante es la Cuesta de Los Terneros -continúa el autor de la idea- que representa un verdadero desafío para el transporte de cargas. Pero podría resolverse de la siguiente manera: las vías del tren que viniendo de Malargüe pasaba por la abandonada estación Los Terneros y llegaba a la estación Pedro Vargas en Cuadro Benegas, pasaba por un túnel que se encuentra debajo de la cuesta y está abandonado".

Barrera tuvo la gentileza de cumplir nuestra solicitud y se tomó el trabajo de hacer un relevamiento del túnel, recorriéndolo, tomando medidas y calculando las pendientes. Así, pudo determinar que las bocas del mismo tienen una estructura de hormigón de refuerzo que deja un ancho de 5,30 metros, mientras que en el interior, en la roca viva, es superior a los 7 metros, con una altura de alrededor de 8, mientras que el largo es de 170 metros. Con muy pocas adaptaciones permitiría el tránsito pesado de camiones en ambos sentidos, y si no, el paso alternado. Las pendientes son de 7 u 8 grados, y los terraplenes ferroviarios fácilmente pueden soportar una carretera de cargas. Sería cuestión de negociar con las autoridades de los ferrocarriles o del Onabe, donde han quedado los bienes residuales del Estado para obtener los permisos necesarios para el usufructo.

En cuanto a los beneficios, explica que "el transporte de camiones generaría la necesidad de áreas de servicios y de descansos, teniendo en cuenta que sería una de las últimas paradas antes de enfrentar el cruce de la frontera, y en cuanto a las personas y el turismo fortalecería las grandes ofertas que San Rafael tiene en el sector".

Como se ve, San Rafael tiene potenciales que para muchos son desconocidos. Y también tiene ciudadanos atentos y preocupados por el futuro y el desarrollo. Será cuestión, como comunidad, de salir del letargo en que nos encontramos, unir voluntades y encolumnarnos detrás de las ideas de progreso y desarrollo, para exigir concreciones que serán disfrutadas por nosotros y las generaciones venideras.

El desafío actual es, simplemente, estar a la altura de los pioneros que forjaron esta región.

 Proyecto de regionalización

Un proyecto desarrollado por dos profesionales, el arquitecto Mario Valencia y el ingeniero Esteban Tudurí, propone la regionalización a partir de desarrollar un nuevo modelo estratégico de gestión. La iniciativa parte de la facultad constitucional de que las provincias pueden crear regiones para el desarrollo económico y social, e incluso celebrar convenios internacionales mientras sean compatibles con la política exterior de la Nación.

"La regionalización es un proceso de descentralización que permite acercar el poder de decisión a la gente para construir una nueva forma de gobernar. Hablar de regionalización no significa dividir la provincia en varias miniprovincias, sino el camino de la integración a partir de las características particulares", expresan.

Su complejidad presenta altos requerimientos de compromiso público. A partir de nuevas formas de abordar el territorio -como regiones, municipios y comunas- plantea exigencias de gobernanza y prácticas de la gestión pública territorial que permitan alcanzar los mejores indicadores de desarrollo económico y democrático. Contiene, además, consideraciones institucionales de avanzada. "El concepto de región no apunta a más intervención del Estado sino a más protagonismo de la Sociedad.

La descentralización de poderes a las regiones implica perfeccionar la democratización de la vida provincial, puesto que la gestión del interés público requiere que las poblaciones no sean consideradas objeto sino sujetos de la solución de los problemas territoriales".

También encuentra anclaje en el Plan Provincial de Ordenamiento territorial, a partir de su décimo eje, que establece Desarrollar el territorio de manera equilibrada, equitativa y sustentable, integrando y desarrollando cada región de la provincia respetando sus potencialidades y aptitudes, así como las expectativas y necesidades de su población.

 Una región de alto potencial

La Región Sur de Mendoza representa más del 50% del territorio provincial y conforma con el Norte de Neuquén una de las áreas de mayor importancia estratégica para los próximos 50 años. A la vez, los autores sostienen que la realidad histórica expresa una fragmentación territorial entre el Norte y el Sur provincial, y no solo geográfica. Citan como ejemplo el plan de ocho cámaras industriales mendocinas, que pretende mostrar la provincia que esperan para los próximos 50 años sin la participación de las asociaciones industriales del Sur.

La propuesta consiste, entonces, en crear una Región y un Órgano de gestión regional que potencie iniciativas comunes de la región y los municipios involucrados. También se propone articular con las Corporaciones de Desarrollo Regional existentes del Maule (VI Región) y O'Higgins (VII Región) en Chile.

La idea se concretaría a través de un Tratado de Integración Regional entre las Provincias y Municipios involucrados, como una instancia para promover y fortalecer los procesos de integración, tanto Provincial, como Nacional e Internacional, con acciones conjuntas que permitan superar los desequilibrios y potenciar el desarrollo.

Los ejes estratégicos que le dan fuerza son varios, entre ellos: Un modelo de descentralización administrativa regional de organismos de alta incidencia como energía, conectividad, recursos hídricos.

Dar impulso de los "Proyectos estructurantes" de la Región: Embalses multipropósito Portezuelo del Viento y Cari Lauquen, Paso Pehuenche y Las Leñas, Ruta 40, Ruta 188, FFCC Unión Pacífico, Trasvase con repotenciación de Nihuiles, entre otros.

Identificación de fuentes de financiación y posibles aliados estratégicos para la constitución del Órgano Regional de Desarrollo Territorial de la Región y confección de un Mapa de Inversiones.

El desafío es enorme, pero parte de bases tan reales y tangibles como las posibilidades del futuro. Proyectos como este dan sentido a utopías tan grandes como las que tuvieron los fundadores, que construyeron este oasis en medio del desierto.

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