El proyecto de subsidio para violadas y embarazadas es muy criticado

El proyecto de subsidio para violadas y embarazadas es muy criticado
La iniciativa es del senador Matías Stevanato (PJ). Desde diversas asociaciones de mujeres que luchan por la igualdad de género, dijeron que es altamente discriminador y estigmatizante.
El proyecto para subsidiar a las mujeres que hayan quedado embarazadas producto de una violación presentado por el senador Matías Stevanato (sector azul del PJ) ha generado una gran polémica. Diversas asociaciones que luchan por la igualdad de género han criticado duramente la idea del legislador, como también lo hizo la diputada Liliana Vietti (UCR), quien es autora del proyecto para protocolizar el aborto no punible. Entre otros calificativos, lo consideraron estigmatizador, perverso, legitimador y responsable de perpetuar la violencia de género.

Una mirada sociológica

“Todos los planteos del proyecto sobrelegislan aspectos que ya están contemplados en otras leyes”, sostuvo la doctora en Sociología y especialista en Género y Políticas Públicas, Claudia Anzorena.

Es el caso de la asistencia económica para las mujeres embarazadas a través de la asignación universal por embarazo y luego, el mismo beneficio para el hijo. Sobre la erradicación de toda forma de violencia contra la mujer está sancionada la Ley de Violencia de Género. “Mientras sobrelegisla aspectos que ya están contemplados en otras leyes, deja afuera la posibilidad de poder elegir si seguir o no con la gestación, cuando el derecho la ampara para que decida”.

Anzorena puntualizó que el proyecto desconoce la gravedad de la violación, sólo atiende sus consecuencias, lo que viene después.

“Otro aspecto preocupante es el del discurso. Este proyecto no habla de titularidad de derechos para las mujeres. Habla de asistencia y tutelaje por parte del Estado, palabras que el gobierno kirchnerista se ha cuidado de erradicar, ya que pertenecen a un discurso neoliberal”, sostuvo la especialista.

Desde las organizaciones

Silvina Anfuso, representante en Mendoza de las Mumalá, organización que lucha por la igualdad de derechos, también opinó sobre la idea de Stevanato.

“No puedo entender que el senador diga que su iniciativa apunta a erradicar la violencia. Más bien la legitima, la avala, la naturaliza”, aseveró.

Además, hizo hincapié en la estigmatización para el niño, al que habrá que explicarle que recibirá dinero hasta la mayoría de edad porser hijo de una violación.

“¿Cuál va a ser el argumento, cómo se lo van a explicar?”, se preguntó Anfuso.

Por otra parte, manifestó que a través de políticas como esta, el Estado se resigna a aceptar un acto de violación intentando enmendarlo con un aporte económico.

El proyecto que no fue

Sobre la discusión que se viene en el Senado, se expresó la diputada Liliana Vietti. “Esta idea salió para contrarrestar burdamente la protocolización del aborto no punible. No le di demasiada importancia porque creí que no iba a llegar a debatirse.

Es casi una falta de respeto que se restrinja el drama de una mujer violada embarazada a un aspecto económico”, sostuvo la diputada radical y agregó que, aunque el tema es difícil de abordar en el Senado, ella ya ha presentado nuevamente la iniciativa del convertir en ley la Guía Técnica Nacional para la interrupción legal del embarazo en casos de violación, cuando se encuentre en peligro la vida o la salud de la madre.

Está en la comisión de Salud de Diputados y espera a que comience el período de sesiones ordinarias – después del 1 de mayo– para volver a plantearlo en la Cámara Baja, donde ya obtuvo media sanción.

En detalle

El punto más polémico, conflictivo y que más críticas ha sumado es el que versa sobre el dinero que se les otorgará a las mujeres que hayan quedado embarazadas producto de una violación. El proyecto dice que la mujer cobrará el equivalente a un salario y medio mínimo, vital y móvil y el niño uno completo. En Argentina, el valor de ese salario es de $2.835, por lo que la mujer cobraría $4.250. En cuanto a la duración del beneficio, en el proyecto está contemplado que la mujer lo reciba de por vida.

Mientras, el hijo podrá cobrarlo hasta los 18 años. Según Stevanato, este punto podría modificarse y se está pensando en cambiar el cobro “de por vida” por un subsidio durante diez años. Es por esto que se sumará a la discusión a la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado, a modo de consulta, aunque el proyecto será girado a Legislación y Asuntos Constitucionales.

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