Fue presentado en el Senado de la Nación por un legislador del PJ. Plantea una tasa de devolución fiscal a ser aplicada a parques industriales en zonas retrasadas. Si bien asegura que busca “disminuír las asimetrías”, el eje utilizado para la distribución pone a Santa Cruz con el porcentaje más bajo: 2% contra el 6% para Chaco o Misiones o el 4 de San Juan.
En declaraciones a Télam, el legislador justicialista dijo además que al gobernador Juan Carlos Gioja, “fue al primero que consulté y obviamente que está de acuerdo en desarrollar esta filosofía que ha hecho bien a provincias”.
“Se trata de encontrar una herramienta eficaz que sirva para hacer viable inversiones para disminuir el impacto de las asimetrías”, insistió Gioja.
Aclaró que esta “no es una promoción industrial distinta sino que apunta en una forma instrumental a complementación del Decreto 699 dictado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner”.
Ese decreto beneficia con la promoción industrial a las provincias de San Juan, La Rioja, Catamarca y San Luis. Precisamente, el senador sanjuanino dijo que en su proyecto
queda clara “la idea de que tenga vigencia nacional porque así los estímulos pueden crecer en las zonas que los necesitan”.
Volviendo a su proyecto, Gioja explicó la necesidad en el hecho de que “no es lo mismo un establecimiento fabril en Calingasta que ponerlo en el Obelisco”.
Por eso, propuso que “se desarrolle un mecanismo de promoción que compense a los inversores para instalarse en esas zonas”.
En su propuesta, establece la “necesidad de que haya controles del Estado y también sociales y que sirva de herramienta no para agrandar el bolsillo de pícaros sino el desarrollo real”.
Gioja reiteró que con la sanción de su proyecto se mejorará la situación “de establecimientos fabriles en zonas que no tienen capacidad para recibirla y va a solucionar el problema de ocupación de mano de obra y promoverá el desarrollo de las exportaciones”.
El proyecto del legislador se denomina Régimen de Promoción Fiscal de Inversiones y tiene como finalidad “aumentar la producción industrial minera, turística, científica y tecnológica, en las distintas provincias del país”.
“Cada provincia debe presentar un plan de desarrollo para una o varias localidades rezagadas de su jurisdicción y cuenta con un cupo fiscal que la Nación tendrá que fijar cada año en el presupuesto cuyo manejo será 80 % a cargo de las provincias y 20%
para que los distribuya el gobierno nacional”, sostiene la propuesta.
“El cupo fiscal será distribuido en las provincias en forma inversamente proporcional a sus Necesidades Básicas Insatisfechas”, explicó Gioja, fijando así un criterio que va en detrimento de Santa Cruz, que hoy se ubica entre las provincias con mejores índices de estándar de vida, pese a las dificultades que se afrontan a la hora de implementar una política de atracción de inversiones, donde las “desventajas comparativas” parten de las distancias, los servicios y la lejanía con las grandes urbes, que nada tienen que ver con lo bien o mal que puedan vivir sus habitantes.
Gioja incorporó los porcentajes de distribución en su proyecto “para despejar dudas”, dijo. Así pone a Santa Cruz en igualdad con Córdoba y La Pampa, otorgándole un 2%.
En la otra punta, con un 6% se ubican Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta y Santiago del Estero y 4% para las restantes provincias, entre las que se ubican San Juan y Mendoza, como así también La Rioja, Catamarca y San Luis, pese a que esta última está por encima de Santa Cruz en los estándares de vida. (La Opinión Austral -Télam).-



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