Un proyecto privado intenta salvar el Ex Teatro Eva Perón

A través de una iniciativa privada quieren poner en valor el Ex teatro Eva Perón y hacer un lugar público para las expresiones artísticas. El proyecto fue rechazado por el Presupuesto Participativo pero sigue su rumbo en busca de otros inversores.
Guadalupe Larroza, estudiante de Diseño e Indumentaria, y Virginia Grego, licenciada en Artes y Ciencias del Teatro son parte de “Epojé”, un proyecto con intenciones de salvar el abandonado Teatro Eva Perón.

Estas jóvenes de Concepción del Uruguay, que hace tiempo viven en Capital Federal, vieron la necesidad de recuperar este lugar para alojar las vastas expresiones artísticas que tiene la ciudad.

El proyecto, que fue rechazado para participar del Presupuesto Participativo, sigue su rumbo: “ahora lo que estamos haciendo es gestionar subsidios con el Instituto Nacional del Teatro, con la Secretaría de Cultura de Entre Ríos, y a financistas privados a los que también les llevamos el proyecto”, señaló Virginia Grego en diálogo con El Día.

Epojé, el proyecto

Epojé es el nombre del proyecto pensado para poner en valor el Teatro Eva Perón. El término es griego y “tiene que ver con poner en suspenso juicios y poner entre paréntesis todas las cosas estructuradas que uno tiene, lo planteamos como una cuestión para poder llevar las tendencias vanguardistas del teatro, del arte y de la música al Interior; y a su vez poder mantener lo que es tradicional del interior” manifestó a El Día una de la ideólogas.

La intención de Epojé es formar un centro cultural para que la gente pueda tomar clases de todo tipo de expresiones artísticas como un Taller de teatro, danza aérea, danza clásica, contemporánea, artes plásticas y fotografía. Grego adelantó que “ya tenemos distintos profesores confirmados que tienen muchísimo interés en hacerlo. Queremos que sea accesible para toda la ciudad”.

La sala principal del teatro abandonado tiene un estilo italiano, con una superficie cercana a los 400 metros cuadrados. La intención es mantener el escenario principal, mantener las tablas y reemplazar las butacas fijas que están destruidas. Para ello se planea sacarlas y colocar butacas móviles, de manera que ese espacio se pueda convertir en espacio no convencional. Así se podrán hacer obras de teatro, ensayos de bandas de música, ensayos para baile, y acrobacias en altura.

Una instancia, el Presupuesto Participativo

Epojé fue presentado en el marco de la convocatoria de proyectos para el Presupuesto Participativo 2012, pero quedó sin factibilidad por incompatibilidad con los objetivos del programa ya que se trata de un inmueble privado en donde los fondos del Presupuesto Participativo no pueden ser utilizados.

Virginia Grego aseguró que este proyecto no fue pensado para presentar solo en esta instancia y remarcó las gestiones que realizan ante otros organismos públicos y entidades privadas que estén dispuestas a recuperar este espacio olvidado en pleno centro de la ciudad.

La necesidad de un espacio cultural

Para desarrollar este proyecto se realizó una suerte de investigación de campo. Según las impulsoras, se detectó que “realmente los lugares donde se hacen muestras, donde se dan clases, van en contra de las leyes del teatro: cobran por un lado, cobran por otro y no es así, cobran un alquiler de sala y después un borderó final, hay todo una movida que tampoco es lo que corresponde hacer”, afirmó Virginia Grego.

Todos los talleres están esparcidos por distintos lugares, por lo que “la idea es que se puedan fusionar todas las artes y a su vez se puedan retroalimentar” bajo un mismo techo.

Por último Virginia Grego aseguró que Marcos Baralya, actual propietario del Ex Teatro “tiene intenciones de vender, aunque de todas maneras, estamos en contacto con él y quiere que le dejemos el proyecto”, ya que su familia formó parte de Compañía Exhibidora del Litoral y las cadenas de Cines (ver recuadro).

En el inmueble se hizo un relevamiento general con un electricista y con un arquitecto, y según los profesionales “no está en tan mal estado pero hay que modificar un montón de cosas con lo cual se requiere una inversión mínima de $400 mil”, cuenta con entusiasmo una de las impulsoras de la propuesta. En ese mismo camino, en los primeros días de febrero se va a realizar un relevamiento particular e intensivo de la acústica y de todo el lugar. “La idea nuestra no es alquilarlo, es comprarlo” para que pueda ser abierto a toda la comunidad, dijo Grego a El Día.

La Historia del edificio del “Teatro Eva Perón”

La propiedad de calle Rocamora, situada entre Ugarteche y Supremo Entrerriano, fue adquirida el 23 de noviembre de 1943, por la Compañía Exhibidora del Litoral, cuya declaración jurada fue firmada por el Socio gerente, Moisés Baralya, domiciliado en Buenos Aires.

El edificio céntrico que adquirió esta compañía es de una superficie de 378 m2, 14 metros de frente por 27 metros de fondo, lo que significaba un espacio importante para ofrecer comodidad y espectáculos considerables para un público de ciudad.

Moisés Baralya, quien falleció en 2009, formaba parte de esta compañía que explotaba cines en toda la provincia de Entre Ríos y en la provincia de Corrientes.

Luego de funcionar como Cine, durante la gestión municipal de Carlos Scelzi funcionó el Bingo Municipal y en el año 1991 se reinaugura como Teatro Eva Perón. En aquel tiempo, con Luis Cerrudo a cargo de la Dirección de Cultura se presentó un proyecto para reabrirlo y se propuso cambiar su nombre “Cine- Teatro Rocamora” para llamarlo “Teatro Eva Perón”.

Con aquel proyecto se inauguró únicamente la planta baja del inmueble: se acomodaron las butacas, se arregló el escenario y se habilitó para que pueda funcionar.

Hoy el inmueble es propiedad de Marcos Baralya y su hermana, hijos de Moisés Baralya.

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