El ingeniero sostiene, en los fundamentos, que no es dable atribuir la responsabilidad de los trágicos eventos a la naturaleza.
Según Pastoriza, los errores de cálculo para construir el puente son considerados determinantes en la tragedia acaecida con el aluvión ocurrido el 23 de enero pasado. A los pocos días de este desastre, el legislador había anticipado aspectos del proyecto que ahora dio a conocer.
En el proyecto, el diputado expresó que este evento natural ocurrió enmarcado “en cuencas hídricas de diferentes características pero determinables y aproximadamente previsibles si contaran con una sistematización adecuada, motivo por el cual no es dable atribuir la responsabilidad de los trágicos eventos a la naturaleza, que con sabiduría viene indicando hace ya varios años cuál va a ser su comportamiento ante determinada conjunción de condiciones previsibles”.
En su análisis técnico Pastoriza indicó que, en el caso de El Rodeo, se puede “apreciar con claridad la responsabilidad de los hombres y de las instituciones en la configuración de la tragedia, mientras que no ocurre lo mismo en Siján, donde la sistematización de su río no evitaría que las crecidas sigan pasando por donde efectivamente la naturaleza las dirigió”.
Asimismo, manifestó en su escrito que realizó una valoración técnica en su condición no sólo de legislador sino de ingeniero, obtenida a partir de un trabajo de campaña y recopilación de información que consistió en recorrer el cauce del río Ambato, donde realizó un extenso relevamiento fotográfico, indagó las opiniones y el conocimiento extenso de los residentes de la villa y los puesteros cercanos, y además analizó los distintos proyectos tendientes a la sistematización del río en tratamiento.
En su análisis el legislador detalló que el río Ambato recibe el aporte de varios riachuelos que nacen de vertientes permanentes ubicadas en la ladera del cerro Ambato. También colecta las aguas de lluvias que caen sobre la cuenca del Ambato, cuyo cerro más alto es El Manchao. Sin embargo, “no cuenta con un simple relevamiento hídrico topográfico”, que permita determinar datos básicos y necesarios tales como su superficie y el verdadero caudal de agua en lluvias extraordinarias.
Razonamiento
El análisis detalla que cualquier elemento estructural que se coloque frente al cauce del río ocupando su sección, lógicamente provocaría un efecto de contención del aluvión, generando un fenómeno con un comportamiento similar al de un dique o embalse. “Si el elemento ocupara parcialmente el lecho del río (como es el caso del actual Puente del Mástil) provocaría un desborde de las aguas sobre la margen de menor altura”.
Al mismo tiempo apunta que en “este caso en particular, los errores se complementaron para inducir la tragedia, de manera tal que inútil es pretender responsabilizar a la naturaleza o a la envergadura de la creciente por la tragedia ocurrida, muy por el contrario, son los errores en los diseños y los cálculos de los hombres los que atribuyen responsabilidades que deben ser dirimidas y esclarecidas”.
Precisiones
Finalmente, Pastoriza sostuvo que “es importante hacer notar el hecho de que la margen derecha del río tiene una altura de tres metros aproximadamente, y el puente una altura libre total de aproximadamente 5m, de forma tal que los dos metros por encima de este nivel que posee el puente han sido incorrectamente calculados; -en este sentido aseguró que - ante una crecida que supere los tres metros considerados de la margen, se origina indefectiblemente un desborde de las aguas por la margen derecha aún antes de llegar al nivel de 5m de rasante del puente, inútiles a la hora de contener, ya que las aguas desbordan por la margen derecha antes de lograr escurrir por la sección del puente. Este hecho es clave para entender el grave error de cálculo, de proyecto y de construcción del puente, y para dilucidar la objetiva responsabilidad de esta estructura en la tragedia”.
Antecedentes
En otro orden , con la aplicación de métodos rigurosos que incluyeron recopilación de información y antecedentes como fotogramas de la década del ‘60, comparación de imágenes, control de campo y elaboración de carta geomorfológica, y el empleo sistematizado de las diversas variantes y recursos técnicos propios del trabajo de campo, el Colegio de Geólogos de Catamarca se encuentra en la etapa final de los estudios que emprendieron inmediatamente después de sucedida la tragedia ocasionada por los aluviones.
Punto por punto
Pastoriza apuntó que el puente tiene un nivel superior al idóneo para escurrir el caudal correctamente y que su margen derecha, colocada en la pendiente del viejo cauce, está por debajo de lo necesario.
“Son los errores de cálculo de los hombres los que atribuyen responsabilidades que deben ser dirimidas”.

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