Según la escasa información hecha pública, la nueva terminal de ómnibus se construirá en una zona alejada y de acceso caro; Además la falta de urbanización, lo que hace temer por problemas de inseguridad, el proyecto contempla menos andenes que la actual, sin estacionamientos para vehículos particulares y remises
Pasan los días y el megaproyecto, que incluye la construcción de una nueva terminal de ómnibus en la zona noreste de la ciudad, sigue avanzando pese a la resistencia en algunos sectores de la sociedad. Ni las movilizaciones, abrazos simbólicos, pedido de informes de los concejales opositores, los argumentos del Colegio de Arquitectos, ni amenazas de presentaciones judiciales han frenado la intención del Ejecutivo municipal de concretarlo.
Cabe recordar que en la movida se incluyen, a modo de singular canje, el actual mercado 3 de Febrero y la explotación por cincuenta años de esas instalaciones, transformándolo en un salón de juegos con máquinas tragamonedas y la cesión, para un paseo de compras, del actual edificio de Galarza y Constituyentes.
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