Proyecto de la Diputada Alejandra Martínez quiere ponerle fin a los reinados de belleza

Proyecto de la Diputada Alejandra Martínez quiere ponerle fin a los reinados de belleza

A fines del 2014, las diputadas Alejandra Martínez y Viviana Nocito presentaron un proyecto que busca regular los mecanismos de selección y premiación de las reinas en las fiestas o celebraciones provinciales. Aseguran que, a través de estas selecciones, se discrimina a las participantes por género, edad, etnia y estado civil. Asimismo, en Chivilcoy una ordenanza municipal prohibió esta clase de concursos.

Para hallar esposa, entretener al público, distraer de las desgracias acaecidas o reclutar bonos de guerra fueron algunas de las razones que dieron origen a la elección de una reina en determinadas celebraciones o festejos. Así, se concibió la idea de un modelo de mujer, socialmente aceptado, que se convirtiera en una monarca ficticia de la comunidad de donde era originaria. Una ilusión para entretener el pueblo.

Actualmente, la figura de la reina dentro de los llamados “concursos de belleza” identifica a una embajadora cultural y/o turística, según el caso, encargada de representar a su comunidad en otras ciudades o naciones. Sin embargo, muchos de estos concursos exigen que las participantes sean calificadas por su belleza, medidas corporales, etnias y demás características físicas. Los críticos sostienen que esta clase de celebraciones refuerzan la idea de que las mujeres deben ser valoradas por su apariencia física, llevando a las mismas participantes a obsesionarse por la belleza, gastando dinero en productos corporales y, hasta incluso, causando que se precipiten a medicamentes, cirugías o dietas, con resultados como la anorexia o la bulimia. 

Dentro del grupo que sostiene tales ideas se encuentra la Diputada Provincial de Frente para la Victoria, la marplatenseAlejandra Martínez quién, junto a su compañera Viviana Nocito, presentó un proyecto de ley que hace referencia a estos concursos y a sus regulaciones. Para tener una mirada más profunda sobre este proyecto dialogamos con la DiputadaAlejandra Martínez.

¿De qué trata su proyecto específicamente?

Básicamente, busca regular a estos concursos de belleza. Venimos trabajando desde hace tiempo sobre esta temática. Se trata de algo muy complejo porque para las fiestas tradicionales, haciendo referencia a las que se desarrollan en la provincia de Buenos Aires, la denominada reina electa en estas celebraciones se convierte en algo muy simbólico e importante. Venimos hablando y trabajando con todos los actores que forman parte de las organizaciones porque no buscamos prohibir. Esa es una palabra con un sentido muy contundente. Nosotros hemos empezado a pensar de que manera podíamos terminar con algo que ha nacido hace muchos años, como el broche de una noche donde se festeja una tradición o cultura, pero que terminó convirtiéndose en un concurso de belleza donde quien representa a ese pueblo tiene que medir determinada altura, cumplir con determinadas características estéticas y poseer determinadas medidas. O sea, es un estereotipo impuesto desde afuera. En esa clase de festejos, se está premiando un atributo físico, no las capacidades de una persona. Entonces, analizando y trabajando sobre esta temática, nos enfocamos en la regulación. Buscamos terminar con ese rotulo de concurso de belleza en las fiestas provinciales. 

¿Cree que a través de estos certámenes se está planteando un estereotipo y/o que se está cosificando a la mujer?

Por supuesto. Son actos discriminatorios por edad, por sexo y por etnia, incluso. Recientemente, hicimos una declaración de repudio porque en una fiesta se le removió un titulo a una de las princesas porque estaba embarazada. Recordemos que ya hubo un caso similar en el pasado. Otro tema grave es que en algunos lugares no sólo se hace la elección de la reina, sino que se hace la elección de la “reinita”. Estamos hablando de nenas entre ocho y doce años. Es un disparate. Nosotros no estamos criticando a quien elije en su vida dedicarse al modelaje o a la belleza. Es una elección y debe hacerse con total libertad, eso lo entendemos. Ahora, que como Estado convalidemos que determinadas chicas tengan que pasar por ese proceso, que sean tomadas como “cosas”, que tengan que ser juzgadas por un grupo de personas - generalmente de hombres - donde se determinará quién es más linda o más fea según sus estándares, es el punto al que nos referimos. ¿Quién es la que está legitimada como reina? ¿Es la que representa más a su comunidad?

¿Cuál es la propuesta que ustedes presentan?

Hemos hablado sobre el concepto de embajadores culturales. Quien representa a la fiesta no necesariamente tiene que ser una mujer joven con determinadas características o condiciones físicas. El objetivo de tener a un representante de la ciudad es loable y valido pero puede ser un hombre o una mujer. Hay que pensar que la persona electa no sólo será la cara visible, sino que se convertirá en la voz representante. Hacemos hincapié en esto: es alguien que representará lo que ese pueblo quiere rescatar. Porque, al discutir de fiestas, hablamos de tradiciones, de cultura y de la historia. Creemos que quien sea elegido debe serlo por cuestiones que no tengan que ver con su imagen física. 

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Hay mucha violencia, discriminación y es un tema que hay que poner en la mesa y debatir. Ha habido antecedentes de proyectos similares pero nunca han prosperado. Actualmente, aunque el plan aún no tuvo tratamiento parlamentario, la intención es sumar consensos para que se efectúe un debate en el comienzo de sesiones de las comisiones del Congreso. De hecho, nosotros estamos organizando una jornada donde hemos sumado a un montón de organizaciones sociales. Todos estos grupos nos han traído planteos más que validos y deben ser escuchados. Todos debemos ser oídos y debatir sobre estas otras miradas.

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