La iniciativa del Ministerio de Educación incluye al de Seguridad. Estarán ubicadas fuera de los establecimientos. Planean invertir tres millones de pesos.
La intención es invertir cerca de tres millones de pesos, aunque dependerá del costo de cada aparato. En un primer boceto estipularon que con ese dinero podrán adquirir unas 80 cámaras para repartir en montos iguales entre la ciudad de San Luis y Villa Mercedes.
Pero no será eso sólo. La inversión incluye un sistema de monitoreo que estará a cargo del personal de Seguridad.
“Eso es lo que estábamos estudiando. Les pedimos a los funcionarios de la cartera que opinaran cuáles cámaras deberíamos adquirir, por las especificaciones técnicas, y les solicitamos qué tipo de aparatos son los que mejor se amoldan a las realidades de esas dos ciudades”, comentó el jefe del Subprograma Infraestructura Escolar Región 1 y 6, Alberto Mateo.
Esta motivación surgió tras reuniones con los distintos directores. “La ubicación de las cámaras sería frente a la escuela y que contemple toda la cuadra que los chicos utilizan para retirarse a sus casas. Le damos un doble fin: controlar el bullying y como medida preventiva”, explicó.
La ubicación neta está en proceso de estudio porque depende de dónde esté el establecimiento. Algunos están sobre una esquina y otros a mitad de cuadra, varios tienen una sola puerta de entrada y otros dos, para diferenciar al nivel primario del secundario.
El funcionario comentó que no buscan poner aparatos dentro de los establecimientos porque consideran que de esa manera estarían violando la privacidad de los directivos, docentes y alumnos. De todas maneras argumentó que la Escuela Pública Nº 427 “Provincia de Córdoba” cuenta con un sistema propio instalado por un ex directivo de esa institución. Algunas escuelas privadas de San Luis también lo implementaron como método de seguridad.
El funcionamiento está en la mente de los trabajadores. La idea es abrir la licitación en marzo. Aún faltan reuniones entre los funcionarios de ambas carteras pero la decisión no tiene marcha atrás.
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